LOS CERDOS VOLADORES
Y dejará de llover, porque ahora mismo cae una muy buena.
Los mercados financieros se estabilizarán, las entidades financieras se pondrán “buenas”, los precios de la vivienda se ajustarán, el stock de vivienda nueva se agotará…y tarde o temprano todo volverá a su sitio…pero antes de que todo vuelva a su sitio este es un buen momento para poner las bases para que todo lo que está ocurriendo (al menos en España) no vuelva a ocurrir con esta virulencia, es el momento de no quedarse “atrás” como históricamente le ha ocurrido a este país.
No hay duda de que el crecimiento del mercado de la vivienda y afines ha sido desmedido, se ha vendido de todo, independientemente de la calidad que atesorase, hemos especulado “todos” (de pensamiento, palabra y acción), la profesionalidad no ha hecho acto de presencia, cualquier “chapuzilla” se creía un gran albañil, un gran constructor e incluso un gran promotor, “cualquiera” se montaba una inmobiliaria.
Se han apuntado al sector “personajes” al albor de la ganancia fácil, rápida y especulativa, que poco o nada han aportado al sector, han abundado los piratillas y ladronzuelos de poca monta. La medianía y la vulgaridad han reinado.
Pocas han sido las empresas constructoras que han diversificado correctamente su actividad y pocas las preocupadas por su capitalización y sin embargo muchas han sido las que en sus equipos directivos han tenido gestores poco o nada formados, más pendientes del pelotazo y del aparentar que de otra cosa.
Muchas inversiones se han hecho a golpe de “corazón” a golpe de “envidia” a golpe de “avaricia”, a golpe de querer ganar mucho, de manera fácil y sin escrúpulos. Y para retamar la faena la inversión del sector en investigación y desarrollo ha sido muy limitada si la comparamos con otros países desarrollados o de la UE..
No podemos olvidar que a este desmadre también se apuntaron las Administraciones Públicas (especialmente las locales), que en su afán recaudatorio se han unido a la dinámica del dinero fácil, sin darse cuenta o sin quererse darse cuenta que con el tiempo esto reventaría por algún lado. Pero no solo se han apuntado al desmadre, a alguno se le “ha ido la mano” y se lo ha llevado “crudito” a su casa (y sino que se lo pregunten a los de Marbella). Y como no importa o les importa poco han pagado a sus proveedores cuando les ha apetecido o dado la gana.
Los Gobiernos Autonómicos mirando para otro lado y el Gobierno de la nación en cosas más importantes (al menos para su perfil de votante): la ley de divorcio Express, la ley para el matrimonio de las parejas homosexual, la ley del aborto,…etc, cada uno tiene sus preferencias y prioridades (cuestión de gustos) y sin “meterle mano” (perdón por la expresión) a temas de importancia: mercado laboral, formación, desregulación de mercados estratégicos, energías alternativas, energía nuclear, dependencia energética, inversión en investigación y desarrollo,…etc.
Y las entidades financieras, echándole leña al fuego, repartiendo créditos a diestro y siniestro, en muchos casos con escaso rigor y en otros a sus amiguetes.
Las Cajas dando créditos a sus amiguetes, sin mirar si los proyectos eran solventes o no (y alguno todavía dice que en España no hay Banca Pública, pero ¡Que cachondo el colega¡) y sin importarles las consecuencias futuras que estos créditos fuesen a tener tanto en su cuenta de explotación y como en su viabilidad.
Los sindicatos, que decir de los sindicatos, a “su bolita” en una constante luna de miel con este Gobierno del que tan enamorados están y siguen estando. Vamos que de manos cruzadas, sin presionar para que el modelo productivo cambiase y fuese más cercano a la realidad, y me pregunto ¿Qué han estado haciendo los miles de liberados sindicales durante estos años?. Hombre alguno habrá hecho algo.
El Sector Público ha trabajado bajo parámetros de ineficiencia e ineficacia (salvo excepciones), y ningún Gobierno ha fomentado un plan serio para fomentar la eficacia, eficiencia y productividad en este sector. No se ha acometido ningún plan para modernizar su gestión, y así nos va el pelo, tenemos un sector público “cargadito” de funcionarios que es ineficiente e ineficaz y con una burocracia que quita el hipo.
La justicia hecha unos zorros, y el exministro de cacería…todo un síntoma.
Y todos nosotros contagiados y alimentando este despiporre, participando de la fiesta, viviendo por encima de nuestras posibilidades y creyendo que a lo que otros países les ha costado décadas a nosotros (porque somos más guapos) nos iba a costar mucho menos.
Parece ser que la famosa frase de Aznar “España va bien”, (muy criticada por amplios sectores), caló de manera muy profunda en nuestra sociedad, más preocupada en “buscarse la vida para ganar mucho dinero de manera fácil”, que en pensar que tarde o temprano “los cerdos dejarían de volar”, porque los cerdos no vuelan, al menos que los metas en un avión.
Y después del desmadre, la fiesta y la resaca, ¿Qué hacemos?.
Muy fácil: introducir reformas que mejoren la eficacia, eficiencia y justicia de todo el sistema.
Me atrevo a sugerir unas cuantas: más formación para los empleados y gestores empresariales, mejorar la gestión empresarial, austeridad en la gestión empresarial (no gastar en aspectos que no aportan valor añadido), mejorar la toma de decisiones empresariales, introducir la visión de futuro en la gestión empresarial, mejorar la formación no universitaria, mejorar la formación universitaria, mejorar la gestión de las empresas públicas, modernizar la gestión del sector y administraciones públicas, introducir en el sector y administraciones públicas criterios de gestión que se aplican en empresas privadas (tranquilos eso no significa necesariamente que se vaya a “putear” a los funcionarios, significa ganar en eficiencia y eficacia, eso sí el funcionario que esté de manos cruzadas lo pasará mal) reducir la corrupción en el sector y administraciones públicas aplicando mejores y más eficaces filtros, mejorar la transparencia del sector y administraciones públicas, endurecer las penas por corrupción para políticos y funcionarios, mejorar la eficiencia y eficacia de la Justicia, reducir la morosidad del sector y Administraciones Públicas, reducir la temporalidad laboral en sector y administraciones públicas, elegir gestores públicos de probada eficiencia y eficacia y no de probada militancia política, implantar planes de austeridad en el sector y administraciones públicas, reducir la burocracia en el sector y administraciones públicas manteniendo la seguridad jurídica, aplicar las nuevas tecnologías de la información en la gestión del sector público, evitar la politización de la gestión de las Cajas de Ahorro, mejorar los controles en la gestión de las Cajas de Ahorro, cambio de mentalidad y modernización de los sindicatos (complicado), fomentar la investigación y desarrollo, mejorar las oficinas públicas de empleo, mejorar la eficiencia y eficacia del mercado laboral (esto no significa despido libre), aumentar la competencia en sectores estratégicos (electricidad, petróleo, …etc.), reducir la dependencia energética, explotar las energías alternativas, desarrollar la ley de dependencia, mejorar la ley concursal, etc. Ah! Se me olvidaba una muy importante…mejorar a los políticos…jijiji.
Es evidente, porque así lo dicen los psicólogos, que por regla general los humanos tememos el cambio.
Sin embargo, el cambio es necesario, porque la economía ha cambiado, y sino no nos acoplamos y ajustamos a este cambio de motu propio, la economía nos obligará cambiar, eso sí de manera brusca y en una dirección que seguramente no nos gustará.
Así que manos a la obra, es una tarea de toda la sociedad, pero que tienen que guiar nuestros políticos.
Con la modernización de las estructuras económicas y sociales del país, el sector de la vivienda (también lo harán otros) se recuperará y podrá volver a ser parte importante del motor del crecimiento económico del país.
Omitir esta modernización nos llevará a tener un país a la cola de los países europeos más desarrollados y que otros países nos cataloguen (no sin razón) como los “cerdos voladores”, eso sí sin paracaídas porque la “castaña” que nos estamos pegando es gorda. Eso si a la Vice le parece que el último año ha sido razonablemente bueno…si esta señora es la que tiene que guiar el cambio…
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añadir tu comentarioel cambio es necesario, porque la economía ha cambiado, y sino no nos acoplamos y ajustamos a este cambio de motu propio, la economía nos obligará cambiar, eso sí de manera brusca y en una dirección que seguramente no nos gustará.
Así que manos a la obra, es una tarea de toda la sociedad, pero que tienen que guiar nuestros políticos.
Elmati, es muy constructivo, eficiente, formal y además con soluciones, pero hay algo que no es posible" que tienen que guiar nuestros políticos", aquí se miente mucho, vivien como reyes, se suben los sueldos, gastan a parir y no pasa nada, se maquilla en exceso y la verdad no se plasma, para que no corra el pánico.
Antes de querer cambiar la economía, habrá que cambiar la forma de votar en democracia. Esta forma de votar por listas, se duda que sea democracia, yo creo en gente del pp, del psoe y de iu, en nacionalistas de momento no opino, así que lo mejor para mí es votar a las personas políticas, eficaces y con ganas de hacer algo por el país, pero por listas votadas por los presidentes de los propios partidos, lo mejor sería " no votar".
así vamos, directos a la pobreza:
el 20% corre el riesgo de ser p o b r e
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