idealista developers week 2016

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¿Cómo se consigue formar un gran equipo de desarrollo?

Esta pregunta tiene una respuesta fácil: juntando a los mejores profesionales que podamos encontrar. Aquellos con mejores aptitudes técnicas, los más leídos, los más inquietos. En definitiva: los más preparados.

Armamos nuestros equipos intentando maximizar este patrón y -qué duda cabe-, en la mayoría de los casos esto es un seguro de vida. Sin embargo, de vez en cuando algo falla y un grupo de personas excelentes… por alguna razón no funciona como cabría esperar. ¿Dónde diantres está el problema entonces?

Pues a eso vamos. Y es que, como supondréis, hay otra respuesta a la pregunta: una algo más complicada.

Al final, un equipo es una especie mejunje de diferentes habilidades técnicas, creativas y sociales que, mezcladas en su justa medida, dan al conjunto un sabor agradable. Pon demasiado de un tipo en detrimento de los restantes, y da igual lo buenos que sean los ingredientes: el potaje te va a salir agrio.

Esta idea, por supuesto no es nueva, ni la estamos descubriendo nosotros. Seguro que más de uno ya habéis oído hablar de cosas como los roles de Belbin. También sabréis que empresas como Google tienen contratadas personas que se dedican exclusivamente a estudiar estas dinámicas en sus propios equipos.

Pues bien: como imaginaréis, de este conjunto de habilidades las más fáciles de medir son las técnicas. A fin de cuentas, nos pasamos el día tirando líneas de código, ejecutando scripts o pensando arquitecturas. De ahí que la respuesta fácil a la pregunta con que abríamos este post fuera la que fue.

Respecto a las habilidades creativas o las sociales: no pretendemos decir que no sean capaces de aflorar solas en el día a día de un equipo. Pero, de vez en cuando, no está de más traerlas a primera línea para hacerlas visibles de forma explícita.

Así que eso es lo que hemos hecho nosotros hace unas semanas.

Presentando la developers week

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Este año, hemos aprovechado el día del programador (el 12 de Septiembre) para dedicarnos a nosotros la semana entera. Para ello, organizamos una pequeña gymkana en el equipo de desarrollo. La idea era muy sencilla: hacer equipos de 2 o 3 personas, y que cada equipo recibiese un listado con las distintas pruebas de la misma. Cada prueba superada daba unos puntos. Al final de la semana, el equipo que mas puntos hubiera obtenido era nombrado ganador.

Hemos hecho un poco de todo: desde encestar un angry bird en una papelera hasta tener que resolver pequeños hacking-tests para obtener nuevas pruebas. Hemos tenido easter eggs, dibujos, pokemons, fotos graciosas y comida picante. Aunque la mayoría de las pruebas no nos han quitado más de cinco minutos, también hemos organizado algún evento más elaborado: hemos tenido eliminatorias de frikitrivial, un original “quién sabe más de lenguajes de programación”, y una batalla campal de robocode que directamente violó todas leyes clásicas y modernas de la guerra (sin comentarios). ¡Ah! También hemos tenido un día para poder pairear con un compañero de otro equipo.

Y por encima de todo, risas. Muchas, muchísimas risas.

Y es que romper un poco con la rutina ha sido el objetivo principal de esta semana. Lo cual no quita, para que también nos haya servido para trabajar valores como el espíritu en equipo, el compromiso, la empatía o el pensamiento creativo. Y de verdad, no han hecho falta grandes dinámicas, equipos de coaching ni nada por el estilo (no decimos que no tengan su valor). La gente ha podido seguir con su trabajo con normalidad. Y sólo hemos necesitado reservar alguna sala, un par de hojas de cálculo y -sobre todo-, mucha imaginación y muchas ganas de hacer el gamberro.

Creemos que un beneficio de haberlo organizado de esta forma ha consistido en poder liberar de presión a la gente. Cada cual ha participado en la medida en que ha podido, y nadie ha tenido que demostrar nada más allá de echar un buen rato. Cuando ese es el objetivo, las demás cosas vienen solas.

Una vez coronados los ganadores, dejamos atraś la gymkana para cambiar de registro: hacía tiempo que queríamos dar un empujón a nuestra API pública desarrollando clientes de la misma para distintos lenguajes. Así que hemos terminado la semana organizando un hackaton para que cada cual intentara implementar el suyo utilizando la tecnología que más le apeteciera.

Nosotros, por supuesto, hemos puesto una serie de reglas que todos los clientes han tenido que cumplir (a fin de cuentas, nuestra idea es publicar algunos); pero por lo demas ha habido libertad. Como anécdota, implementamos una pequeña aplicación contra la que todos los clientes tenían que hacer varias peticiones al API. La aplicación renderizaba una suerte de carrera de caballos. Os imaginaréis que, cuanto más rápido resolviera nuestro cliente las peticiones al API, más corría el animal :-)

De todo esto, de todas formas, os daremos más noticias. Y como ya os hemos comentado, liberaremos algunos clientes para que podáis utilizarlos. Así que estad atentos a nuestra cuenta de Github.

Y poco más. Así pasamos la semana. A partir de ahora, toca seguir rompiéndonos el coco para seguir mejorando. Atacando nuestra zona de confort desde todos los frentes.

Ya estamos pensando en la próxima :)

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