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Cómo preparar una piscina desmontable

Es importante elegir bien el terreno sobre el que colocarla (lejos de árboles y sobre una superficie firme)

Pixabay
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Autor: Redacción

Las altas temperaturas estivales nos invitan a buscar formas de refrescarnos, y no hay nada mejor que darse un buen chapuzón en una piscina desmontable que tengamos en nuestro propio jardín.

En la actualidad hay opciones para todos los gustos, cada una de ellas con sus ventajas y sus inconvenientes. Entre ellas se encuentran este tipo de piscinas que son más económicas que otras alternativas y que pueden ofrecer, igualmente, grandes prestaciones.

Consideraciones para la preparación de una piscina desmontable

A la hora de llevar a cabo la instalación de una piscina desmontable hay una serie de consejos y recomendaciones que se deben tener en cuenta para que la instalación se desarrolle de la manera adecuada.

El montaje de una piscina desmontable es, por norma general, muy sencilla. Sin embargo, antes de ponerse manos a la obra para colocarla en tu jardín, es necesario prestar atención a diferentes aspectos básicos. Para empezar, debes saber que existen diferentes tipos de piscinas desmontables, que son las siguientes:

  • Piscinas hinchables: Son las piscinas más económicas, pero también las más delicadas.
  • Piscinas tubulares: Se encuentran fabricadas con una estructura de tubos de plástico o acero.
  • Piscinas de PVC: Son de plástico reforzado y ofrecen una resistencia superior.

Elige una buena ubicación

El primer paso para preparar una piscina desmontable es el de elegir bien el terreno sobre el que colocarla. Tomar una mala decisión en este sentido puede afectar de forma notable a la conservación de la misma.

Es recomendable que la sitúes lejos de árboles que, con sus hojas, ramas, polen… puedan llegar a ensuciar con facilidad el agua. Además, debes optar por un terreno firme y resistente.

Por otro lado, es necesario que la coloques en las proximidades de una zona en la que dispongas de una toma de agua y de electricidad, así como de desagüe, contribuyendo así a que se faciliten las tareas de llenado y vaciado de la misma.

Prepara el terreno

Una vez determinada la localización ideal dentro de tu jardín será el momento de preparar el terreno para tu piscina desmontable. Debes evitar que en la superficie de la misma haya piedras, ramas o raíces, además de que debe tratarse de una zona debidamente nivelada, ajustándose al diseño y tamaño del modelo elegido.

En función de si se trata de una piscina ovalada, rectangular, redonda…, así como las dimensiones del vaso, tendrás que preparar el terreno en consecuencia. Además, ten en cuenta que es necesario dejar la piscina con cierto margen a su alrededor para que resulte cómodo su uso.

Prepara la base

La base de la piscina desmontable es un aspecto muy importante, ya que como hemos mencionado, esta debe situarse sobre un terreno que se encuentre totalmente nivelado. Más allá de haber nivelado el mismo, podrás optar por colocar una base de cemento u hormigón, o en su defecto colocar la piscina directamente sobre el terreno.

Si optas por la segunda opción, asegúrate de que esté libre de piedras u otros elementos que puedan llegar a dañar la piscina. En algunos casos, las piscinas incluyen mantas o tapices que ayudan a fortalecer la base. También se pueden comprar por separado y son recomendadas para evitar que el suelo de la piscina se encuentre en un contacto directo con el terreno.

Montaje y preparación de la piscina

Una vez que tengas la base preparada, debes proceder a sacar todas las piezas de la piscina desmontable de su embalaje, siendo recomendable colocarlas junto al terreno, debidamente espaciadas para que puedas localizarlas con facilidad. De esta manera podrás tener mucho más claro el montaje y evitarás perder tiempo en la instalación.

Todas las piscinas incluyen un libro de instrucciones, por lo que tan solo tendrás que ir siguiendo los pasos que el fabricante te indique para completar su instalación. Cerciórate que no te queden piezas sueltas una vez que has finalizado con el montaje.

En función de cada tipo de piscina, el tiempo de montaje variará, si bien en este tipo de piscinas la gran mayoría de los montajes son sencillos, por lo que no tendrás problemas para poco tiempo después tener la piscina lista para su disfrute.

Liner

El liner de las piscinas desmontables es empleado como revestimiento, ya que ofrece una gran resistencia al desgarro, además de ser impermeable y flexible. Se trata de uno de los elementos de mayor importancia, pero hay que saber cómo colocarlo de una forma correcta.

Se trata de un elemento bastante frágil, por lo que se debe tener cuidado y evitar el uso de objetos punzantes o caminar por encima suya. Al colocarlo, hay que cerciorarse de que no quedan arrugas. Para evitarlo, es recomendable llenar la piscina unos cinco centímetros para quitarlas de manera manual.

Cuando hayas llenado la piscina con agua, las arugas se mantendrán en el liner y no será posible eliminarlas, lo que hará que la piscina presente inestabilidad.

Después del montaje

Una vez realizado el montaje de la piscina desmontable, deberás llenarla de agua dejando entre 5 y 7centímetros desde el borde. En cualquier caso, si tienes cualquier tipo de duda al respecto lo más recomendable es que sigas las indicaciones del libro de instrucciones, donde habitualmente aparece reflejada la cantidad con la que debe ser llenada la misma.

La piscina desmontable llena permitirá que los diferentes elementos que forman parte del montaje queden tensados y ofrezcan solidez. Si se deja la piscina montada, pero sin agua, lo que se provocará será que la estructura pueda llegar a perder tensión y perder estabilidad.

Una vez que la hayas llenado y esté lista para su uso, tendrás que tener presente el mantenimiento que debes realizar de la piscina. Lo más importante es que mantengas un adecuado nivel de pH, que debes situarse entre 7.2 y 7.6; y vigilar el nivel del pH y del cloro cada tres o cuatro días.

Recuerda que el mantenimiento es imprescindible para poder hacer que la piscina se encuentre siempre en las mejores condiciones y así poder disfrutar de ella en los meses más calurosos del año.