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Las ‘casas basura’ de China comienzan a caerse como castillos de naipes: el peligro de construir de manera rápida y barata

Autor: Redacción

Permanecer en casa demasiadas horas aumenta el riesgo de fallecimiento en China: desde mediados de 2009, al menos seis edificios de apartamentos se han colapsado sin motivo aparente. El último derrumbe, ocurrido el pasado 4 de abril en la ciudad de fenghua, dejó un muerto y seis desaparecidos. Según los testigos, el bloque de apartamentos se desplomó “como un castillo de naipes”   

Esta oleada de accidentes que se ha cobrado ya varias decenas de vidas tienen su origen en la década de los 80 y los 90. La preocupante falta de viviendas que  había entonces en China obligó al gobierno a permitir lo que se ha dado en llamar ‘casas basura’ o, lo que es lo mismo, torres de viviendas construidas de manera rápida y barata con materiales de ínfima calidad

“no podemos negar que a partir de los años 80 edificamos ‘casas basura’ ante la urgencia de proveer de vivienda a la población”, ha confesado a la agencia China  xinhua chen xuwei, vicesecretario de la asociación de constructores e ingenieros civiles de la región de hangzhou

Estos edificios, que son el ‘fast food’ del mercado inmobiliario chino, apenas tienen una esperanza de vida de entre 20 y 30 años, según ha admitido el ministerio de vivienda chino. Este dato contrasta con el de la durabilidad media de las viviendas en eeuu y reino unido, que se sitúa en 74 y 132 años, respectivamente

Hasta el año 2000 se siguieron construyendo estas ruinosas torres. A partir de entonces la pujante clase media del país huyó de estas pequeñas y espartanas viviendas con baño y cocina compartidos por varios vecinos, quedando en manos de las clases más desfavorecidas

Algunas fuentes señalan que el stock de 'casas basura' puede situarse entre el 22% y el 47% del total de las propiedades del país, lo que unido a la dificultad para identificar estos edificios, además, el problema es que no hay un registro, con lo que es casi imposible prever nuevos derrumbes y, seguramente, nuevas muertes