Información sobre vivienda y economía

Berlín compra 6.000 pisos a una inmobiliaria para aumentar su vivienda social

Se trata de la mayor compra para 'remunicipalizar' viviendas de la historia de Berlín

Gtres
Gtres
Autor: Antonio Martínez (colaborador de idealista news)

Berlín ha dado un nuevo paso más para poner coto al repunte de los alquileres. El Gobierno de la ciudad-estado ha comprado 6.000 pisos a uno de los gigantes inmobiliarios, Ado Properties, que dominan el mercado de la capital por 920 millones de euros. El objetivo es ampliar el parque de vivienda social y ampliar el instrumentario a su disposición para controlar la evolución de las rentas.

La decisión llega en un momento en el que el precio de los alquileres se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los vecinos de la capital. En la última década los arriendos se han duplicado en la ciudad, según cifras del Ministerio federal de Interior y Vivienda, un aumento muy superior al de los salarios, y las protestas se están multiplicando, con varias manifestaciones multitudinarias (35.000 en la última convocatoria, bajo el lema "La locura de los alquileres", el pasado junio). Algunas iniciativas han reclamado la compra viviendas por parte del Land; otras exigían directamente la expropiación de los grandes operadores del sector inmobiliario.

"Con la adquisición de cerca de 6.000 viviendas cerramos la mayor compra para remunicipalizar viviendas de la historia de Berlín", aseguró la responsable de Desarrollo Urbanístico del ejecutivo regional, Katrin Lompscher. Efectivamente, la sociedad municipal Gewobag ha hecho la mayor compra de su historia, pero -paradójicamente- la operación ha sido en realidad una recompra de vivienda que ya había sido pública, ya que Berlín, durante sus esfuerzos por reducir su enorme deuda, vendió la inmensa mayoría de su parque de apartamentos de propiedad municipal. De hecho, Lompscher consideró "un error" la decisión de gobiernos previos de deshacerse de estos inmuebles. Los inquilinos han recuperado ahora la "seguridad" de que los alquileres se mantendrán estables, agregó.

La operación, que se formalizará este diciembre, afecta a bloques de apartamentos en dos distritos del cinturón exterior de Berlín -en los que están incluidos también 70 locales para uso comercial- en Spandau y Reinickendorf. El vendedor es la empresa Ado Properties, una entidad con sede en Luxemburgo que pertenece a Deutsche Wohnen, una de las grandes inmobiliarias de Alemania y el principal arrendador en Berlín, con un parque en alquiler estimado en unas 115.000 viviendas (en torno al 7,7 por ciento del total de 1,5 millones en alquiler en la ciudad).

El tripartito de izquierdas que gobierna Berlín sigue así adelante con la adopción de medidas para afrontar la principal queja social de la capital. El pasado julio adquirió 670 viviendas en la emblemática Calle Karl Marx -principal avenida del antiguo este- para poner fin a una polémica que había levantado en armas a los inquilinos de varios bloques que temían que sus casas fuesen adquiridas por una gran inmobiliaria. El montante de la operación no ha trascendido.

El Gobierno de Berlín ha anunciado que va a congelar los alquileres durante los próximos cinco años e incluso está estudiando limitar los precios máximos (una propuesta que ha recibido fuertes críticas de la oposición y del sector privado. En cambio, ha aparcado una iniciativa popular apoyada por 77.000 firmas (cuando el mínimo exigido eran 20.000) que exigía la expropiación de las cuatro grandes inmobiliarias con más de 3.000 apartamentos en alquiler en la capital para remunicipalizarlas.

El mercado inmobiliario alemán, tanto la venta como el alquiler, lleva años registrando notables subidas. Especialmente en las siete mayores ciudades, entre las que se encuentran, además de Berlín, Múnich, Hamburgo, Fráncfort y Colonia. Las razones van de la buena situación económica, que, pese a la actual ralentización, ha llevado la tasa de desempleo por debajo del 5 por ciento; a unos tipos de interés estancados en el cero por ciento y la falta de atractivo de otros activos para los inversores.

Distintos expertos han advertido últimamente de que se está gestando una burbuja inmobiliaria. El Bundesbank, el banco central alemán, habla por su parte de "sobrevaloraciones especulativas" que, en el caso de las grandes ciudades, suponen un tercio del precio total de los inmuebles. A esto hay que sumarle en Berlín el rápido aumento de la población, que en los últimos diez años ha repuntado un 12 por ciento, hasta los 3,75 millones de habitantes.