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Este rascacielos con viviendas de lujo tiene unas vistas espectaculares al puente de San Francisco

Scott Hargis Photo
Scott Hargis Photo
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

San Francisco es una de las ciudades con mayor presencia en el cine que nos llega desde Estados Unidos. Quizás, sus imágenes más icónicas son la de los tranvías subiendo y bajando por empinadas cuestas, al final de las cuales se divisa el océano con todo su esplendor, y la del Golden Gate, el inmenso puente colgante que que une la península de San Francisco por el norte con el sur del condado de Marin.

Sin embargo, en los últimos años, este ciudad con casi 900.000 habitantes se está caracterizando por otras cuestiones que poco tienen que ver con las anteriores: el problema de la vivienda, con un precio desorbitado y la incapacidad de muchos de sus habitantes de poder acceder a una de ellas. 

Este es un problema que va en aumento, pero nadie sabe muy bien cómo responder ni tiene muy claro qué medidas tomar, ni las administraciones públicas ni el sector privado, aunque son muchas las iniciativas que se lanzan para paliar este problema. Y algunas de ellas tienen la arquitectura y el urbanismo como protagonistas.

Entre estos últimos encontramos un espectacular proyecto que se ha finalizado recientemente: MIRA, un desarrollo residencial urbano en el corazón de San Francisco. A solo unas manzanas del Bay Bridge, Embarcadero y Rincon Park, de la mano de Studio Gang se ha construido esta torre de casi 122 metros de altura para crear una nueva comunidad acogedora en el distrito en evolución de Transbay. Esta impresionante torre, alberga un total de 392 unidades de apartamentos de dos y tres habitaciones, de las cuales hasta un 40% se ha lanzado al público por debajo de su precio de mercado.

De esta forma, el diseño responde a la necesidad de viviendas densas en San Francisco y ofrece nuevos modelos de sostenibilidad, todo mientras reinterpreta las tradiciones arquitectónicas de la ciudad. Evoluciona la clásica ventana panorámica, una característica familiar de las primeras casas de San Francisco, que se reinventa en un contexto de gran altura. Girando gradualmente sobre la altura de la torre, los ventanales ofrecen amplias vistas, luz natural durante todo el día y aire fresco, y también informan la forma y textura distintivas del edificio, el resultado de una atención especial al rendimiento energético del edificio y cómo se experimenta. Extendiendo los espacios habitables dentro y ofreciendo plataformas desde las cuales ver la ciudad en todos los ángulos, los ventanales hacen de cada residencia una unidad de esquina. Estos apartamentos tienen paredes blancas, pisos de madera, mostradores blancos y gabinetes de cocina de madera oscura y tocadores de baño

Su vocación de ser ambientalmente sostenible se refleja en múltiples elementos, más allá de la alta eficiencia energética. Un sofisticado sistema de fachada de muro cortina permite que los ventanales se unan a una losa estructural repetible desde el interior del edificio, reduciendo la necesidad de una grúa torre en el sitio y limitando el consumo de energía y el impacto en el vecindario durante la construcción.

Las características de las grandes ventanas permiten una fachada de alto rendimiento que es 51% opaca sin inhibir vistas de casi 180 grados en cada unidad. La fachada de alto rendimiento, junto con un innovador sistema de enfriamiento VRF, permite que el edificio supere los ambiciosos estándares de energía del Título 24, el exigente código de eficiencia energética del estado de de California. Esto, junto con un sistema de cosecha de aguas grises de última generación, techos verdes y accesorios de alta eficiencia, coloca al proyecto en el objetivo de la certificación LEED Gold.