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Cómo funcionan las subastas inmobiliarias y por qué las monopolizan los bancos

Autor: equipo

El incremento de las ejecuciones hipotecarias, que según datos del gobierno han pasado de 25.000 en 2007 a casi 100.000 en 2010, ha provocado un aumento de las subastas inmobiliarias. En estas operaciones, los inmuebles que se ponen a la venta proceden de embargos y se comercializan con importantes rebajas

Sin embargo, y a pesar de los intentos de los gobiernos del pp y psoe por hacer estos procesos más accesibles a todos los ciudadanos, y más ventajosos para los deudores, lo cierto es que al final el banco –generalmente a través de sus filiales inmobiliaria– se acaba haciéndose con la propiedad por el mínimo legal que están obligados a pagar, actualmente el 70% del valor de tasación,
Y si no por menos, por el 50%, tal y como denunció en su momento idealista news

El gobierno ha elevado dos veces el precio al que el banco se puede adjudicar las viviendas habituales en caso de impago hipotecario, del 50% al 60% (el gobierno de zapatero) y del 60% al 70% (el gobierno de Rajoy) pero la banca sigue adjudicándose las viviendas habituales al 50% de su valor de tasación, gracias a la figura de un tercero en la subasta, que es su filial inmobiliaria. Este truco legal no se ha modificado con la nueva ley para reforzar la protección a los deudores hipotecarios

En la mayoría de veces no aparece ni siquiera un postor que puje por la vivienda. Para los particulares, a excepción de las grandes fortunas, es prácticamente imposible adjudicarse un inmueble en una subasta: además del depósito para participar en la subasta –que ya supone un importante desembolso– es necesario conseguir financiación, algo que es prácticamente imposible en estos momentos

La ley dice que cualquiera que no tenga restricción o impedimento legal puede participar en estas pujas. Aunque desde el año pasado, se ha reducido del 20% al 5% la cantidad de dinero que se necesita antes de participar en una subasta inmobiliaria, esta medida no ha logrado atraer a más particulares. Además, si el postor se adjudica el bien y no lo termina de pagar o no acomete el remate en el plazo (por lo general 20 días), perderá el depósito

El plazo desde que se pide la celebración de la subasta hasta que se realiza suele ser de . Hasta que se produce el desahucio acostumbran a pasar otros dos meses

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