Información sobre vivienda y economía

Qué es la arquitectura invisible: una tendencia donde el amor es la pieza clave

Autor: Cuántico Visual (colaborador de idealista news)

“Lo más importante para las personas es precisamente lo que no se ve, el amor, el cariño, pasar un rato con los niños… En la Arquitectura pasa también que lo más importante de un lugar donde habitar son precisamente esas sensaciones que hacen que estés a gusto en un espacio”.

Este eslogan abre la página web de Arquitectura Invisible. Partiendo de una idea obvia, este estudio ha sido capaz de buscar un punto de sosiego donde cliente, proyecto y arquitectos conviven.

“Lo que diferencia a Arquitectura Invisible es la manera en la que nos relacionamos entre nosotros y con el cliente. Las emociones, la sensibilidad, estar atentos a lo que el otro necesita… diría que es casi terapéutico para nosotros”, asegura Lucía López, una de las arquitectas de equipo.

Con el cliente la relación llega a ser muy íntima. “A veces tienes que actuar como si fueras su psicólogo y tranquilizarle para que sepa que ir despacio en el proyecto, muchas veces, no es perder el tiempo sino ganarlo; y siempre va a ser muchísimo mejor”, relata Isabel Muñoz, la ingeniera de edificación del equipo, a idealista/news.

Nacho Redruello fundó Arquitectura Invisible en 2016, el mismo año en que se convirtió en instructor de Hatha Yoga; y esa conexión se deja ver en el estudio. Cuencos tibetanos, una esquina donde meditar y pies descalzos pueblan este estudio madrileño con vistas al Parque de Berlín. “El yoga y la arquitectura en realidad podrían ser dos caras de la misma moneda. El yoga es un método y una filosofía de vida. Es un método para tener una vida mejor, una vida más plena. En eso se parece a la arquitectura. Nosotros estamos viviendo en edificios en un noventa y tantos por ciento de nuestro tiempo, por lo cual es el propio edificio el que te puede provocar y te puede ayudar a tener esa vida mejor, física, mental y espiritualmente”, asegura el arquitecto.

“En muchas ocasiones, en los encargos que recibimos no se puede aplicar la idealización que tenemos de la arquitectura de espacios, pero sí que llevamos nuestra filosofía al máximo en nuestra oficina. Tuvimos en cuenta la distribución de la misma para que no hubiera alteración telúrica, incluso trabajamos con la señal wifi para que no hubiera radiación en la oficina. Son esta serie de detalles los que hacen que sea todo perfecto”, explica Redruello.

Fismuler, el paradigma de Arquitectura Invisible

El alma de Arquitectura Invisible lo tiene claro. Si hay que señalar un trabajo que mejor recoja la filosofía del estudio, Nacho señala el proyecto que desarrollaron para el restaurante Fismuler. “Prácticamente lo que hicimos fue un storyboard del recorrido del cliente. Nosotros, como si fuéramos una especie de escultor, moldeamos lo que el cliente quería. Además, añadimos materiales naturales sin ningún tipo de tóxico en los salones, estudiamos las energías del lugar, hicimos un estudio de feng shui del mismo. Todos estos trabajos invisibles hacen que el resultado del restaurante Fismuler tenga una emoción especial. De repente, llegas y notas algo”, relata Redruello.

Desde Arquitectura Invisible quieren innovar también en la narrativa. Uno de los proyectos que tienen entre manos es un libro, un formato que no sean planos para contar cómo plasma un arquitecto del siglo XXI su idea de habitar los espacios ya en uso.

“Para mí fue muy sorprendente entrar en un sitio que hace arquitectura y que una de sus iniciativas sea llevar esta arquitectura a la narrativa escrita. Eso te lleva a preguntarte qué es la arquitectura, qué implicaciones tiene y cómo nos puede ayudar en nuestra vida cotidiana”, relata Lucía Lopez. “Para nosotros, esta forma de entender la arquitectura también es un aprendizaje. No voy a inculcar a los demás mi manera de vivir, sin haberla interiorizado antes. Básicamente, nuestra premisa es que frente a un problema puedes responder con violencia y sufrir las consecuencias o puedes aplicar el cuidado, el respeto, el amor; entender que no eres tú o yo, sino que vamos a ver entre todos cómo sacamos este proyecto de la mejor manera posible”, explica la arquitecta. “Es entonces cuando vives la consecuencia de aplicar el amor a la hora de relacionarte con los demás”.