Información sobre vivienda y economía

Viviendas modulares, la innovadora solución para los estudiantes del Instituto Dyson en Reino Unido

WilkinsonEyre
WilkinsonEyre
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

Uno de los momentos más emocionantes de cualquier estudiante es cuando pisa por primera vez la universidad. En ese momento, se abre todo un mundo de nuevas posibilidades en todos los ámbitos de la vida. Pero si, además, el inicio de la vida universitaria supone dejar atrás la vivienda familiar y tener que vivir en una residencia, en un piso compartido o en un apartamento solo, la sensación de cambio puede verse aumentada exponencialmente. En muchos casos, los inicios de esta nueva vida son caóticos, incluso desde el mismo momento en el que hay que decidir dónde vivirá y, en su caso, con quién y cómo compartirá el nuevo espacio.

Muchos de los alumnos acaban optando por residencias y colegios mayores. Es cierto que cuando se quiere escapar de las incertidumbres son una muy buena opción. Aunque, al menos en apariencia, son todos muy similares, tanto en las normas que se deben seguir como en el tipo de espacio.

Para escapar de esta monotonía, algunas universidades han decidido invertir para crear unos lugares en los que los estudiantes puedan vivir con comodidad, pero que, al mismo tiempo, tengan su propia personalidad. Y un buen ejemplo es el diseño de WilkinsonEyre, que, en el Instituto Dyson de Ingeniería y Tecnología en Wiltshire, Reino Unido, ha creado unas residencias estudiantiles únicas con una fuerte personalidad: se trata de casas modulares creadas a partir de habitáculos de madera prefabricada. En concreto, se encuentran en el Malmesbury, donde ha dado lugar a una especia de la aldea modular dirigida a ofrecer el mejor alojamiento para sus estudiantes universitarios y el personal visitante en este centro fundado por James Dyson.

Estos espacios habitacionales están construidos en madera laminada cruzada, un material que ofrece varias ventajas, entre ellas ser sostenibles y facilitar el ensamblaje. “El equipo de diseño exploró una gama de materiales y opciones de construcción modular, y finalmente se instaló en una estructura de paneles de madera laminada cruzada”, afirmen en su paǵina web. Además, WilkinsonEyre las ha diseñado con el objetivo de poder disponerlas en grupo, de tal forma que ahorran espacio.

Cada una de las diferentes unidades construidas cuenta con una superficie de 32 m2. El sistema de ensamblaje permite combinar hasta cinco de estas cápsulas en posición escalonada. De esta forma se ha creado una suerte de espacio residencial en el campus que guarda ciertas semejanzas con un pequeño pueblo habitado por los estudiantes.

El lugar en el que se levanta planteó desde el inicio una serie de desafías que influyeron en el diseño, en especial la existencia de un terraplén elevado, que creaba un cierto desnivel. En consecuencia, el equipo trabajó para minimizar el impacto, por lo que trató de explorar una amplia variedad de modelos y sistemas de construcción. Finalmente, se decantaron por un modelo de cápsulas en voladizo con diferentes alturas.

Cada uno de los grupos tiene una altura de dos a tres pisos, con algunas de las cápsulas en voladizo de hasta tres metros para mostrar el potencial estructural del material. Las que se ubican en la parte inferior de cada grupo se abren a un jardín paisajístico, y a los de arriba se accede a través de escaleras y rampas de tierra curvas. Cada unidad está revestida con paneles de aluminio impermeables y, según la posición dentro de cada grupo, tienen techos cubiertos de sedum.

En el interior, la estructura de madera queda expuesta para crear interiores cálidos que contrastan con el revestimiento y muestran el material en su estado natural. Cada grupo comprende una cocina compartida y una sala de lavandería, junto con un espacio de recepción y almacenamiento.

Mientras tanto, las cápsulas individuales albergan un dormitorio y un área de trabajo con almacenamiento incorporado y muebles a medida, y un área de entrada con ducha e inodoro.

Se accede a todas las cápsulas por su propia puerta de entrada y al frente con grandes ventanas inclinadas, con el propósito de maximizar la luz natural y las vistas del entorno que conforma el campus. También son energéticamente eficientes, ya que provechan la masa térmica de CLT y utilizan ventilación natural.

En el corazón del pueblo, WilkinsonEyre también diseñó el Roundhouse, un espacio social para estudiantes encerrado dentro de un pabellón transparente y circular. Tiene una estructura de acero liviana formada por dos cilindros apilados, rematados por un techo de brise-soleil. En su interior tiene una cafetería, bar, sala de conferencias y espacio de estudio.

No hay duda de que estos espacios ofrecen una alternativa espectacular a los estudiantes de esta universidad. Aunque, quién sabe, algunos siempre preferirán la clásica opción del piso compartido.