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Cinco preguntas que debes responder antes de comprar una casa de vacaciones

Autor: Redacción

La compra de una casa de vacaciones puede sonar bonito y glamuroso, pero hay que dejar las fantasías de lado para hacerse cargo de que esto es una compra como cualquier otro inmueble, de los gastos que se van a generar en cuanto a impuestos y mantenimiento de la vivienda, sobre todo si está vacía durante la mayor parte del año.

También, hace falta hacerse cargo de ella si decides usarla como inversión y ponerla en alquiler, pensando que es lo mejor para ti, si como alquiler vacacional, alquiler de corta o de larga estancia. En cualquier caso, debes pensar si lo gestionas tú directamente o lo cedes a una compañía profesional.

Ante la pregunta “¿estás listo para comprar una casa de vacaciones?”, estas son las preguntas clave que debes hacerte antes de lanzarte a tener una segunda residencia.

¿Por qué quieres una casa de vacaciones?

Antes de buscar una casa de vacaciones para comprar, primero considere las razones y los objetivos que quieres conseguir. ¿Quieres usarla de modo personal o como inversión? ¿Qué harás con ella el resto del tiempo?

Para Steve Schwab, fundador de Casago, empresa de administración de propiedades y alquileres de vacaciones, las razones más comunes para comprar casas de vacaciones son: tener una casa en tu lugar de viaje favorito; tener un lugar de retiro; comprarla para alquilarla o como inversión, comprarla para venderla y obtener ganancias. “Algunos de estos objetivos pueden chocar y ser difíciles de manejar”, afirma.

Los expertos advierten de que hay que dejar de lado las emociones y el apego si se va a usar la vivienda para conseguir rentas. “Mantén tus emociones separadas, es un negocio”, concretan.

¿Tienes tiempo para administrar la casa si la alquilas?

Muchos propietarios subestiman el tiempo y el trabajo que supone tener una casa de vacaciones. Hay un claro compromiso de tiempo que incluye la comercialización, el mantenimiento o el trato con los inquilinos, ya sean de corta o larga estancia. Por otro lado, hay un compromiso monetario, por ejemplo, en el gasto de viajes, o lo que ingresas y lo que debes pagar de impuestos, hipoteca, comunidad, etc.

"Algunos que compraron una segunda casa han descubierto que no compraron para irse de vacaciones, compraron un nuevo trabajo", dice Schwab. El experto estima que los propietarios pasan unas siete horas a la semana administrando una casa de vacaciones.

Además, la autogestión de una propiedad significa estar disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, en caso de que los inquilinos tengan alguna pregunta o problema.

¿Autogestionarás el alquiler o contratarás a una empresa?

Hay gente que disfruta y tiene tiempo para gestionar la administración de la vivienda. Para los que viven a cierta distancia, a lo mejor les conviene la contratación de un administrador.

Schwab sugiere que “un buen cálculo de la rentabilidad pasa por apuntar cuántas horas a la semana administra la vivienda, y se dividan las horas entre los honorarios del administrador. Puede ayudar a los propietarios a determinar si un servicio de administración vale la pena”.

También, los propietarios que solo dediquen la vivienda para uso personal, pero no acudan de forma continua a ella, pueden contratar a un administrador para que vigile la casa cuando no esté allí. Asegurará que la casa se mantenga limpia y en buen estado.

¿Quieres inquilinos a corto o largo plazo?

Alquilar la vivienda en Airbnb o Rentalia podría ser la opción más lucrativa, pero también tiene desventajas. Hay que incluir tarifas de limpieza, más desgaste del hogar y pensar que en la temporada baja tal vez no llenes la casa lo que te gustaría.

Hacerlo con un alquiler a largo plazo es la otra opción. Positivo porque no vas a tener que gestionar en el día a día, pero también hay zonas donde es más difícil encontrarlos. También debes tener en cuenta si lo prefieres durante todo el año, y dividir las rentas en 12 meses, o a lo mejor pensar en un alquiler vacacional, si la casa se encuentra en un destino popular en verano.

Y, sobre todo, si tu vas a querer disfrutar de la vivienda. “Limitaría la frecuencia con la que podrías disfrutar de la casa si un inquilino firma un contrato de arrendamiento de seis meses o un año”, dice Schwab.

 ¿Cuánto cuesta mantener esta casa?

Al igual que la vivienda principal, la casa de vacaciones vienen con hipoteca, impuestos y seguros. Además, probablemente habrá costos adicionales como mantenimiento, reparaciones, servicios públicos y otros cargos específicos de la comunidad.

“Convertir la casa de vacaciones en un alquiler a corto plazo conlleva aún más gastos. Es importante comprender que los alquileres vacacionales tienen un costo operativo más alto que los alquileres tradicionales”, dice Schwab. "El desgaste normal de los alquileres de vacaciones es desproporcionadamente mayor que los alquileres a largo plazo debido a la alta rotación de personas que entran y salen constantemente".