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Crecen las operaciones 'a ciegas': un 6% de los compradores adquiere la vivienda sin verla

Gtres
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Autor: Redacción

Dentro de la oleada de cambios que está provocando la crisis del coronavirus en el mercado de la vivienda está el impulso de las llamadas 'operaciones a ciegas', que son aquellas en las que los compradores adquieren los inmuebles sin visitarlos primero.

Según un estudio de la red inmobiliaria Comprarcasa, este tipo de transacciones suponen actualmente el 6% del mercado, una cifra que podría ir creciendo como consecuencia de las restricciones de movilidad que todavía existen por el estado de alarma. Y suelen tener detrás a un perfil de comprador muy concreto: buscadores de gangas inmobiliarias que pagan al contado o personas que conocen bien la zona e incluso el edificio en el que se encuentra el inmueble.

La situación más habitual es la de un particular o inversor, que conoce la zona o el propio edificio donde se encuentra la vivienda, y desea aprovechar una oportunidad con un buen precio por m2. Muchos inversores compran por porcentaje de rentabilidad en alquiler”, afirma la red inmobiliaria.

Aunque ese es el perfil más frecuente, Comprarcasa también asegura que se producen compras a ciegas "por parte de personas que, por proximidad con la vivienda (por conocerla a través de familiares, amigos... que puedan vivir en el mismo edificio) deciden adquirirla aunque por algún motivo (un destino laboral en otro país, una enfermedad o un viaje prolongado) no puedan visitarla".

Independientemente del perfil, exite un patrón de comportamiento que se repite una y otra vez: la búsqueda de una considerable rebaja en el precio o la necesidad de comprar en una ubicación extremadamente concreta.

"El comprador de este tipo de viviendas busca, por encima de todo, una precio por m2 muy ajustado. Conoce la zona, da por supuesto que le vivienda puede necesitar una reforma integral, pero aún el precio le resulta atractivo por lo que no tiene problema en pagarlo”, explica el estudio.

Otra característica habiual de este comprador es que no necesita de forma inmediata la vivienda. “Realmente se trata de una inversión, de una oportunidad, por lo que muchos de los problemas que pueda tener la vivienda -mal estado, cargas, etc.-, están ya descontados antes de adquirirla. Además no suele necesitar financiación externa, "una ventaja le permite agilizar la compra y quedarse con los mayores chollos del mercado", recalca la red inmobiliaria.

Unos consejos básicos

A pesar de que en estas semanas de confinamiento se han disparado las herramientas y alternativas en el sector inmobiliario para poder ver una casa sin visitarla físicamente (por ejemplo, con los tour virtuales), el estudio también resume unos consejos básicos para todos aquellos que estén pensando en comprar un inmueble sin verlo, y recuerda que "una adquisición de este tipo conlleva ciertos riesgos que es necesario sopesar detenidamente".

Por ello, recomienda asegurarse que la información recibida por parte del vendedor es vera (por ejempo, que la vivienda no esté ocupada, o que tenga la superficie, orientación y estado que se indica). Y una buena manera de conseguir información es hablar con los vecinos o con el portero. También aconseja solicitar fotos o videos.

Otro consejo es comprobar que la vivienda tiene toda la documentación en regla (para ello se puede solicitar Solicita la nota simple registral para conocer quién es el propietario de la misma, si tiene cargas o gravámenes asociados, las limitaciones de uso que pueda tener...) y, por último, analizar bien que el precio es lo suficientemente atractivo como para compensar el riesgo de que la vivienda esté en peores condiciones de lo esperado.