Un ático que empieza gustándote… y termina conquistándote con sus vistas Hay viviendas que enseñan todas sus cartas nada más entrar. Esta prefiere hacerlo poco a poco. Desde el recibidor ya transmite buenas sensaciones: espacios amplios, mucha luz y una distribución cómoda. Pero, a medida que avanzas hacia el salón, la vivienda empieza a ponerse seria. Y cuando llegas a él, entiendes por qué este ático es especial. El salón-comedor es amplio, esquinero y está bañado por luz natural gracias a su orientación sur y oeste. Aquí el sol no trabaja