El camino asciende desde la costa a través de alcornoques y pinos, pasando por las puertas de El Madroñal, una de las comunidades más privadas y consolidadas de la Costa del Sol, donde la naturaleza es protagonista. Construida con respeto por la arquitectura andaluza y el paisaje circundante, la casa se asienta de forma natural en su entorno. Combinando el carácter andaluz con sutiles influencias escandinavas, une el lujo discreto con la calidad duradera. Ubicada en una finca privada de más de 9.600 m², la propiedad goza de una rara sensación