Anulada una partición de herencia hecha dos días después de recibir la demanda de una hija no reconocida
Una herencia puede complicarse incluso antes de que llegue el momento de repartir los bienes. Basta con que aparezca alguien que reclame ser hijo del fallecido para que las operaciones particionales entren en un terreno delicado. Es lo que ocurrió en el caso que ha resuelto el Tribunal Supremo en una sentencia donde confirma la anulación de una partición que realizaron dos herederos mientras estaba pendiente un procedimiento judicial de filiación. La clave no está únicamente en que aquella mujer acabara siendo reconocida como hija del fallecido. El Supremo analiza, sobre todo, qué sabían los demás herederos cuando repartieron los bienes y cómo realizaron esa partición.