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Contactos, calendarios y jornada de puertas abiertas: los clásicos en las técnicas de marketing inmobiliario

Autor: Redacción

El marketing inmobiliario evoluciona cada vez más rápido hacia las nuevas tecnologías y el Internet de las cosas. La influencia en redes sociales, contar con una web atractiva con información útil y audiovisual pueden marcar la diferencia frente a la competencia. Pero no hay que olvidarse de las técnicas clásicas para darte a conocer, como mantener un listado de contactos actualizado o seguir presente en el ámbito de tus clientes mediante productos de merchandising. Un usuario satisfecho te recuerda y te puede recomendar a sus amistades.

El llamado marketing de guerrilla es todo lo contrario a avasallar y agobiar a los posibles clientes cada vez que se paran en el escaparate y agotarles con innumerables llamadas de teléfono. Hay buenas oportunidades de darte a conocer a los vecinos de tu zona por un coste asequible para tu inmobiliaria que pueden devolverte un gran retorno de personas interesados en lo que ofreces. Aquí van unas cuantas técnicas de marketing inmobiliario clásico:

Lista de contactos actualizada. Cada visita que registra tu agencia deja su contacto, pero muchos con el paso del tiempo caducan. Mantener actualizado el teléfono de contacto y correo electrónico de los clientes que han pasado por tus oficinas te permitirá realizar óptimas acciones de email marketing o tener un mayor impacto en la newsletter de tu web. Eso sí, te toca trabar en la producción de contenidos de tu página. Hay que ofrecer un producto de calidad.

Revista de propiedades inmobiliarias. Aprovecha tu red de contactos con las pequeñas y medianas empresas de tu zona para ofrecer un contenido informativo cuando les toque esperar. La información que más interesa a tus vecinos es lo que ocurre cerca de sus casas, en su barrio. Y una de ellas es conocer cómo se encuentra el mercado inmobiliario de la zona. No es que seamos ‘cotillas’ pero nos encanta saber el precio de la casa del vecino. Sirve para valorar la riqueza que posee cada propietario.

Productos de merchandising. Mantenerse presente en el día a día de los vecinos, es una forma de que te recuerden cuando se decidan por vender su vivienda, o si tienen que recomendarte a algún familiar o conocido cuando saben que van comenzar una operación de compraventa. Con tu logo o tu imagen tiene una referencia de ti a mano. Prepara publicaciones con información inmobiliaria, como folletos encartados, dípticos o incluso calendarios. Este último es un clásico del marketing inmobiliario para permanecer presente en la cabeza del usuario. La esfera de influencia de un cliente satisfecho puede reportarte nuevos clientes de manera rápida, sencilla y barata.

Lonas y carteles en la fachada de tu establecimiento. No escatimes en gastos con esta herramienta de marketing. Es la mejor oportunidad de difundir tu marca

Libro de visitas. Te aportará valiosa información gratuita. Aunque sea un cliente fallido, prepara un díptico para que anote las visitas que tiene o las casas que va a visitar. Si no es él, quien pase a verlo verá tu marca puede que se acerque a verte. También ofrecer un detalle simpático y atractivo, ya sea comprador o vendedor, cuando rellene sus datos, recordará que tuco un trato agradable contigo.

Jornada de puertas abiertas. Es otra buena oportunidad de darte a conocer en el vecindario. Realiza este ‘open house’ cuando tengas un producto nuevo, fresco. Hazlo antes de poner el cartel y anunciarlo. Tira de contactos y agenda para atraer a los compradores interesados. También puedes reclamar la asistencia de los otros agentes u agencias con los que colaboras. Y un poco de marketing a pie de calle tampoco viene mal. Conseguir que la vivienda se parezca lo máximo posible al camarote de los hermanos Marx, tendrás grandes posibilidades de tener la casa vendida antes de ponerla a la venta.