Decía Le Corbusier que la casa “Debe ser el estuche de la vida, la máquina de la felicidad”. Y ese estuche, esa máquina, requiere de sus lapiceros, sus engranajes, sus cercas de colores.. Ahí entra en juego el interiorismo, un elemento fundamental que convierte las casas en hogares. Decía la interiorista Elsie de Wolfe que “No existe una casa tan mala que no pueda convertirse en algo que merezca la pena”.
Nos hemos colado en las casas de los interioristas de este país, los consagrados y los nuevos valores que vienen pisando fuerte: Tristán Domecq, Raúl Martins, Adriana Nicoulau, Erico Navazo, Alejandra Pombo, Virginia Nieto y muchos más nos abren las puertas de sus viviendas para mostrarnos cómo son, y nos cuentan cuál es su visión del interiorismo.
Pasen y lean.