Artículo escrito por Carlos salas, colaborador de idealista news
Bienvenidos a al negocio “más real y más falso de Europa, el más noble y el más infame que conoce el mundo, el más fino y el más grosero de la tierra”. Así lo definía en 1688 el libro ‘confusión de confusiones’, considerado como el primer manual de bolsa de la historia
A pesar de tener más de 300 años, sus numerosas reediciones en muchos los idiomas demuestra que está vivo… y que las cosas no han cambiado. Lo escribió josé penso de la vega, un español nacido en espejo, córdoba, en 1650
Este español de origen serfardí se trasladó a ámsterdam con su familia huyendo de la inquisición. La capital holandesa por aquel entonces era la ciudad más avanzada del mundo desde el punto de vista mercantil. Allí se fundó en 1602 la primera bolsa de valores, impulsada por la compañía holandesas de indias orientales para comerciar con acciones y bonos
Fascinado por las transacciones, en las que le introdujo su padre Isaac, el joven sefardí escribió todas sus lecciones en este libro que resume los diálogos entre un filósofo, un mercader y un accionista. En sus páginas se describen los trucos y los errores de invertir en bolsa, y hasta por que somos tan tozudos y torpes invirtiendo
El filósofo define a la bolsa como ‘terrible disparate’, mientras que el mercader afirma que la gente que invierte en los mercados “es bastante tonta, totalmente inestable, loca, orgullosa e insensata. Venderán sin saber el motivo y comprarán sin razón. Acertarán y errarán sin mérito o demérito por su parte”
También describe los padecimientos del bolsista de la siguiente manera: “si el que compra algunas partidas, ve que bajan, rabia de haber comprado, si suben, rabia de que no compró más; si compra, suben, vende, gana, y vuelan aún a más alto precio del que ha vendido, rabia de que vendió por menor precio; y si no compra ni vende, y van subiendo, rabia de que habiendo tenido impulsos de comprar, no llegó a lograr los impulsos”
Por cierto, que ya entonces existía la venta a corto, y como describe de la vega en su libro, Federico de nassau –principe de orange y regidor por aquel entonces de lo que hoy es holanda– las prohibió
“hizo establecer una pragmática en estas provincias que el que vendiese acciones a tiempo largo, sin ponerlas en cuenta de tiempos al que se las comprase, quedase expuesto (por el delito de vender lo que no tenía) a que no se las recibiese el comprador al plazo destinado; conque arrimándose a este asilo cesaron las borrascas, pararon los asaltos, pasaron las zozobras”, afirma el libro
De hecho, un operador podía suspender la operación especulativa ‘arrimándose’ al llamado “recurso de apelación a Federico”
Además, dedica algunos párrafos a los ‘especulativos’ quienes saben aprovechar las razones “de subir las acciones en las zozobras y de bajar en las bonanzas”. Para algunos historiadores como peter burke, el libro ya definía entonces lo que hoy se consideran los ‘bull’ o ‘bear markets’, es decir, al alza o a la baja
Cosa curiosa: de la vega cuenta que los corredores, los especuladores, y los tahúres se reunían en los coffy huysen, llamados así “por venderse cierta bebida a que llaman coffy los holandeses”. Eran cafeterías, o más bien, centros de información confidencial. Más o menos como ahora
José penso de la vega murió en 1692. Desde el año 2000, se concede el premio joseph de la vega por la federación europea de bolsas en honor al autor de ese libro que a algunos confunde y a otros ilumina
En este enlace puedes leer el libro completo en castellano antiguo




2 Comentarios:
Un sistema cuyos impuestos a la economía productiva son superiores a los impuestos a la economía especulativa es inestable. Lo estamos viendo.
Pero es que los españoles saben muy poco de economía. A los que sabían, les expulsaron.
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta