Cinco años de prisión para un agente inmobiliario que se quedó con 53.360 euros
Es sabido que recibir dinero para una operación inmobiliaria no significa poder disponer de él libremente. Cuando se utiliza para otros fines y no se entrega a quien corresponde, la conducta puede superar el ámbito de un simple incumplimiento y convertirse en un delito de apropiación indebida. Es lo que ha ocurrido en el caso analizado por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), que ha confirmado la condena a un agente inmobiliario que recibió un total de 53.360 euros en tres operaciones y que no entregó las cantidades a sus destinatarios.