Descubre cómo es el edificio Duque de Lerma, el rascacielos más alto de Valladolid que tardó 30 años en inaugurarse
Comentarios: 0
Edificio Duque de Lerma
Wikimedia commons
Marta Gómez
Marta Gómez (Colaborador de idealista news)

Valladolid es una ciudad conocida por su rica historia y patrimonio cultural, destacando por su impresionante arquitectura renacentista, con monumentos emblemáticos como la Catedral de Valladolid y la Plaza Mayor. Pero en su horizonte destaca el edificio Duque de Lerma.

Aquellos que conocen esta ciudad saben que verlo de lejos es sinónimo a llegar a la urbe, que te recibe con un skyline plano en el que destaca el que se ha convertido en el edificio más alto de Valladolid.

No en vano, llegó incluso ser el más elevado de la Castilla y León durante décadas, pero la inauguración en 2009 de la Torre de La Rosaleda hizo que quedara relegado a un segundo puesto. El edificio se ha convertido en un icono de Valladolid, pero ¿quieres conocer todos sus secretos?

Edificio Duque de Lerma, el rascacielos más alto de Valladolid

Los vallisoletanos reconocen los 87 metros de altura del Duque de Lerma como los más altos en su horizonte, que comenzaron a construirse en 1970.

Respecto a cuántos pisos tiene el edificio Duque de Lerma, lo componen un total de 23 plantas, aunque solo 21 son habitables. Con sus 120 viviendas residenciales, la fachada del inmueble se convirtió en un icono a lo largo de las décadas de los 80 y 90, momento en el que lució pintadas con diferentes proclamas.

Fue precisamente durante estos años cuando la torre se mantuvo inhabitada, casi abandonada. La falta de mantenimiento que sufrió hizo que estuviera a punto de ser derribada en varias ocasiones, aunque finalmente nunca ocurrió. En su lugar, terminó realizándose una rehabilitación que finalizó en 1999, fecha en la que se considera inaugurado el edificio.

El nombre del edificio se debe a Francisco de Sandoval y Rojas, primer Duque de Lerma, que consiguió que la corte se trasladara a Valladolid entre los años 1601 y 1606. Esto supuso que la ciudad se convirtiera en la capital del Imperio durante estos años.

Un restaurante con vistas panorámicas en el ático

Tras su inauguración oficial, no solo se construyeron las viviendas, sino que también se diseñó en la última planta una azotea acristalada que planea abrirse como restaurante con vistas a toda la ciudad, siendo el de mayor altura de Valladolid. Sin embargo, fue entonces cuando se descubrió que el edificio se encontraba en situación irregular desde 2004, tras lo que se encuentra a la espera de un Plan General de Ordenación Urbana que regularice la situación del inmueble.

Duque de Lerma
Wikimedia commons

Este hecho ha retrasado la creación del famoso restaurante, que todavía se mantiene como un mirador que recibe visitas de manera periódica. Una vez que el nuevo propietario del ático reciba la licencia correspondiente del Ayuntamiento de Valladolid, su idea es crear un bar de copas junto a un restaurante. Todo ello a lo largo de los 711 metros cuadrados con los que cuenta el inmueble, además de aprovechar las espectaculares vistas panorámicas de la todavía vivienda.

Muchos consideran este retraso un capítulo más en la maldición de un edificio que se mantiene a la espera de regularizarse. Desde sus inicios, los contratiempos no han parado de sucederse hasta la actualidad. A pesar de ello, el único rascacielos de Valladolid se mantiene habitado casi en su totalidad, además de ser especialmente conocido entre los habitantes de la ciudad.

Encuentra viviendas a la venta en Valladolid.

La construcción del edificio Duque de Lerma duró 30 años

Ubicado a un lateral del río Pisuerga, concretamente en la Avenida de Salamanca, el edificio Duque de Lerma destaca por el color grisáceo que le proporciona su estructura metálica revestida con granito y vidrio.

En cuanto a su interior, aquellos que entran en la torre pueden observar un gran recibidor con suelos de mármol blanco y una figura que se asemeja a una brújula marina. Asimismo, en la pared se puede observar el escudo del propio Duque de Lerma en piedra maciza. Como curiosidad, los propietarios que residen en el edificio no saben concretar quién es el autor de dicho escucho ni cuándo llegó este a su recibidor, aunque no es el único punto de la ciudad en el que se puede observar.

El rascacielos ofrece un total de cinco ascensores para favorecer la agilidad a la hora de llegar a cada una de las plantas, sin tener que sufrir grandes esperas. Cabe destacar que la gran mayoría de los inmuebles se encuentran ocupados por familias, sin demasiados negocios en su interior. Además, alrededor del 60% se encuentra en alquiler, mientras que las dos primeras plantas están ocupadas por una aseguradora. La fama del edificio ha logrado que sus pisos no se mantengan desocupados por mucho tiempo, ya que es habitual que los inmuebles logren nuevos inquilinos de manera rápida tras la marcha de alguno de ellos.

Su iluminación externa también le ha valido para proyectar diferentes luces e imágenes durante eventos culturales. Con respecto a las 20 plantas dedicadas a apartamentos, estas se dividen en dos viviendas, cada una de ellas de entre una y tres habitaciones. Por otro lado, la altura del edificio es la misma que la del conocido Edificio Flatiron de Nueva York, algo que nos permite hacernos a la idea de su monumentalidad en una ciudad como Valladolid, que no destaca por contar con múltiples edificios elevados.

Ver comentarios (0) / Comentar

Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta