¿Qué pasará con la vivienda en 2026?
El mercado de la vivienda encara 2026 con una fotografía que muestra que sigue tensionada y al alza, marcada por la persistente falta de oferta y la fortaleza de la demanda. Según las principales fuentes del sector, como idealista y las agencias inmobiliarias, los precios de venta y alquiler no solo seguirán subiendo, sino que, además, lo harán en un contexto de escasez estructural de producto.
Las proyecciones de economistas y entidades como BBVA también anticipan que la vivienda se encarecerá aún más, empujada por una demanda sólida y un ritmo de construcción incapaz de cubrir el déficit acumulado. Este desequilibrio no se explica por la falta de compradores, sino por la escasez de producto y los altos precios, que ralentizan las operaciones.
El reto está en impulsar el desarrollo y la rehabilitación de viviendas para aliviar la tensión del mercado. Solo combinando una oferta bien planificada con una regulación que facilite la construcción asequible se podrá equilibrar, al menos parcialmente, la emergencia habitacional que sufren quienes están buscando una vivienda.