Si hay algo en lo que todos los diseñadores de interiores coinciden es que la iluminación es un elemento clave, que puede cambiar por completo el ambiente de una estancia o lo que nos dice un espacio y por ello es un factor que hay que prever de antemano, con estrategia y con unos objetivos muy claros… Así lo confirmaba recientemente la popular interiorista Alejandra Pombo, en una entrevista para Idealista News, en la que declaraba que la iluminación puede suponer el 80% de un proyecto.
Sigue a idealista/news en el canal de Whatsapp
Y tan importante es elegir una lámpara atractiva como saber dónde ubicarla y a qué altura colocarla. De hecho, uno de los errores más comunes en muchas viviendas no tiene que ver con el modelo elegido, sino con la altura a la que se cuelga y con cómo se centra. Lámparas demasiado bajas que molestan al paso, otras tan altas que no iluminan bien o colgantes desalineadas respecto al mobiliario son fallos habituales que afectan tanto a la estética como a la comodidad.
Existen medidas claras y criterios funcionales que ayudan a colocar las lámparas correctamente en cada estancia y a evitar errores muy frecuentes.
Una lámpara sola en el centro de una estancia
Cuando una lámpara cuelga sola en una habitación y no hay ningún elemento justo debajo ni mesa, ni cama, ni zona de paso definida, la referencia es el suelo.
En techos de altura estándar, la parte más baja de la lámpara debería situarse aproximadamente a 200–220 centímetros del suelo. Si el techo es bajo, no conviene bajar la lámpara por estética: lo correcto es ajustarla para que no moleste al paso y optar por modelos más pegados al techo.
Lámparas colgantes sobre mesillas de noche
Está de moda -y cada vez es más habitual verlo- sustituir las lámparas de sobremesa por colgantes a ambos lados de la cama. En este caso, la referencia no es el suelo, sino la mesilla.
La parte inferior de la lámpara debería quedar a 50–60 centímetros por encima de la superficie de la mesilla. Así se consigue una iluminación funcional sin deslumbrar.
Lámpara centrada sobre la cama
Cuando una lámpara cuelga sobre la cama, hay dos reglas muy importantes que no conviene olvidar.
La primera es que la lámpara se centra siempre respecto a la cama, no a la habitación.
La segunda es la altura: la parte inferior de la lámpara debe quedar a 120-140 centímetros por encima del colchón.
Lámpara sobre la mesa de comedor
En el comedor hay una regla generalizada: la lámpara debe colocarse a 70–80 centímetros por encima de la mesa, siempre medida desde el punto más bajo de la lámpara.
Con esta distancia se consigue una buena iluminación sin deslumbrar y sin interferir visualmente, dos factores fundamentales.
Lámpara sobre mesa de centro
Cuando se coloca una lámpara colgante en una zona de estar, la altura cambia respecto al comedor.
Aquí lo habitual es situarla a 90-120 centímetros desde la mesa a la base de la lámpara, evitando que moleste al paso.
La regla que evita la mayoría de errores
Las lámparas se cuelgan y se centran según lo que hay debajo y cómo se usa el espacio, no únicamente por estética.
Colocar bien una lámpara no es solo una cuestión decorativa. Es una decisión práctica que influye directamente en cómo se vive una casa.
Sigue toda la información inmobiliaria y los informes más novedosos en nuestra newsletter diaria y semanal. También puedes seguir el mercado inmobiliario de lujo con nuestro boletín mensual de lujo.








Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta