Tarragona en otoño: 6 localidades con encanto para una escapada en estas fechas

Más allá del litoral, existen numerosos pueblos en el interior de la provincia que merece la pena conocer en los meses otoñales.
pueblos en otoño en tarragona
Vista de Miravet / Alberto-g-rovi, CC BY-SA 3.0 Wikimedia commons

La provincia de Tarragona es conocida por su Costa Dorada en los meses veraniegos, si bien el interior tiene mucho que decir en los meses otoñales. Los paisajes de las montañas de Prades o de la Terra Alta nos permiten descubrir otra cara de la región menos asociada a la costa, disfrutando de los típicos paisajes de estas fechas. Descubre 6 pueblos en otoño en Tarragona que no puedes perderte.

Siurana

Sobre un risco de piedra, Siurana domina el embalse del mismo nombre y buena parte de las montañas de Prades. Su ubicación explica que sea uno de los pueblos más visitados del interior tarraconense, especialmente por las vistas que se obtienen desde los miradores del núcleo.

Publicidad

El recorrido a pie lleva hasta la iglesia románica de Santa Maria, construida entre los siglos XII y XIII, y los restos del castillo de origen andalusí. También está ligado a la leyenda de la reina mora Abdelazia y al conocido Salt de la Reina Mora. En los alrededores hay rutas de senderismo y sectores de escalada.

pueblos en otoño en tarragona
Siurana / Dieglop, CC BY-SA 4.0 Wikimedia commons

Prades

El tono rojizo de la piedra arenisca da a Prades su sobrenombre de villa roja. Situada a casi 1.000 metros de altitud, en el entorno de las Muntanyes de Prades, esta localidad posee un centro histórico compacto en una posición privilegiada para recorrer bosques y caminos de montaña.

La plaza Mayor, presidida por una fuente renacentista fechada en 1594, concentra buena parte de la vida del pueblo. En las proximidades, la ermita de la Mare de Déu de l’Abellera se integra en la roca y ofrece una visita complementaria. Los bosques del entorno son un destino habitual para caminar y para la recogida de setas.

prades
Prades / Maximodelaiglesia, CC BY-SA 4.0 Wikimedia commons

Miravet

Las casas escalonadas junto al río Ebro y el castillo que domina la población forman una de las panorámicas más reconocibles de las Terres de l’Ebre. Miravet conserva un casco antiguo de origen musulmán que asciende por la ladera hasta la fortaleza.

El castillo, reformado por la Orden del Temple tras la conquista cristiana, es uno de los ejemplos más destacados de arquitectura templaria en Cataluña. En el pueblo siguen activos talleres de cerámica tradicional, una actividad histórica que puede conocerse durante el paseo por el núcleo. Otra experiencia característica es el paso de barca que cruza el Ebro sin motor, mediante la fuerza de la corriente. 

Miravet
Miravet / Inaeternam, CC BY-SA 4.0 Wikimedia commons

Horta de Sant Joan

El casco antiguo de Horta de Sant Joan se eleva sobre una colina en la Terra Alta, con el macizo dels Ports como telón de fondo. Sus calles conservan construcciones medievales y renacentistas, y el conjunto histórico está declarado Bien Cultural de Interés Nacional.

La relación de la localidad con Pablo Picasso es otro de sus grandes reclamos: el artista pasó temporadas aquí a comienzos del siglo XX, y el Centre Picasso reúne reproducciones vinculadas a esa etapa. A unos dos kilómetros se encuentra el convento de Sant Salvador, además del entorno natural del Parque Natural dels Ports.

pueblos en otoño en tarragona
Horta de Sant Joan / Juan Emilio Prades Bel, CC BY 4.0 Wikimedia commons

Montblanc

Las murallas medievales convierten a Montblanc en una de las grandes visitas patrimoniales de Tarragona. Capital de la Conca de Barberà, conserva cerca de 1,5 kilómetros de recinto defensivo y varias torres y portales, entre los que destaca la torre de les Cinc Puntes por su planta pentagonal.

La iglesia de Santa Maria la Major, la iglesia de Sant Miquel o el antiguo hospital de Santa Magdalena forman parte de los principales monumentos. La localidad también está vinculada a la leyenda de Sant Jordi. Muy cerca se encuentra el monasterio de Poblet, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.

montblanc
Montblanc / Mariarosafg, CC BY-SA 3.0 Wikimedia commons

Porrera

En pleno Priorat, Porrera está rodeada de viñedos cultivados en terrazas y laderas de pizarra, un paisaje que cambia de aspecto tras la vendimia. El pueblo mantiene una arquitectura tradicional de piedra y es conocido por las fachadas con relojes de sol que aparecen en distintos puntos del casco urbano.

La iglesia de Sant Joan Baptista y el puente sobre el río Cortiella son dos referencias para recorrer la localidad. Porrera forma parte del territorio de la Denominación de Origen Calificada Priorat, por lo que es un buen lugar para los amantes del buen vino.

pueblos en otoño en tarragona
Porrera / Juan Emilio Prades Bel, CC BY 4.0 Wikimedia commons

Sigue toda la información inmobiliaria y los informes más novedosos en nuestra newsletter diaria y semanal. También puedes seguir el mercado inmobiliario de lujo con nuestro boletín mensual de lujo.