Lejos de la costa y a más de 1.300 metros de altitud: este es el pueblo más alto de Galicia
Galicia es tierra de contrastes: rías abiertas al Atlántico, valles encajados, montes cubiertos de niebla y aldeas que parecen suspendidas en el tiempo. Más allá de las postales de costa y faros, el interior gallego esconde pequeñas localidades entre montañas y cordilleras.
