Mientras muchos miran hacia el Mar Menor o las playas de Mazarrón cuando suben las temperaturas, en el noroeste de la Región de Murcia existe un lugar que cambia por completo la idea de verano.
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En plena sierra, lejos del bullicio costero, los Baños de Somogil ofrecen una experiencia inesperada: aguas termales y fluviales que se mezclan en una poza natural que recuerda a un jacuzzi al aire libre. Un enclave gratuito, rodeado de naturaleza y con siglos de historia.
El fenómeno natural que convierte esta poza en un jacuzzi
Los Baños de Somogil se encuentran en el Barranco de Hondares, dentro de la Sierra de la Muela, en el término municipal de Moratalla. El entorno reúne dos piscinas naturales de aguas claras y una cascada de varios metros de altura. Pero lo que hace único este rincón en toda la Región es lo que sucede bajo el agua.
En la poza principal confluyen dos corrientes distintas:
- Agua fría que desciende desde el arroyo Hondares.
- Agua termal que brota del subsuelo a través de una falla en la roca caliza, emergiendo desde un acuífero profundo a 26 grados constantes.
En la superficie se ve el burbujeo del agua termal ascendiendo desde el fondo. Dos grifos naturales, el frío y el caliente, en plena sierra de Murcia, rodeados de pinos, arces y sabinares.
Un spa natural con siglos de historia
Los vecinos de Moratalla han frecuentado estas pozas durante generaciones. En el pasado llegaron a funcionar como balneario popular, con turnos separados por género que se marcaban al sonido de una trompeta.
Más adelante se instaló un pozo de extracción que acabó agotando el acuífero, y las pozas permanecieron secas durante más de 20 años.
El agua regresó tras trasladar el pozo y permitir la recuperación del acuífero. Hoy, los Baños de Somogil vuelven a burbujear como lo hacían cuando romanos y árabes ya conocían este enclave.
Cuándo merece la pena visitar Somogil
El mejor momento para visitar esta maravilla natural de Murcia es la primavera y los primeros meses del verano. El caudal es generoso, el nivel del agua es el adecuado y las temperaturas acompañan. Sin embargo, en agosto el calor reduce el caudal y la gente se multiplica.
Un detalle importante es que el nivel de las pozas depende de las lluvias. En periodos de sequía pueden aparecer con poca agua o incluso vacías.
Cómo llegar a los Baños de Somogil
El punto de partida es el Camping La Puerta, situado a unos 8 kilómetros de Moratalla, y hay dos opciones:
- En coche: Una pista de tierra de 2,5 kilómetros sale junto al camping. No apta para vehículos bajos, pero transitable. Al final se aparca y se continúa 600 metros a pie por el sendero de la derecha, protegido por una barandilla de madera.
- A pie: Un sendero de algo más de 3 kilómetros bordea el río Alhárabe. La ruta completa de ida y vuelta ronda los 6 kilómetros.
Al ser un entorno natural sin ningún servicio, en la mochila no pueden faltar escarpines o zapatillas de montaña para no resbalar, agua y comida, protector solar y ropa de abrigo para el camino de vuelta.
Por qué Somogil sigue siendo especial
Somogil no es solo un lugar para bañarse. Es una invitación a desconectar y a disfrutar de la naturaleza en silencio.
Parte de su valor reside en su conservación. Mantener intactas sus pozas y senderos es fundamental para que este enclave continúe siendo un refugio diferente cuando llega el calor.
Porque el verdadero lujo no está solo en descubrir lugares así, sino en saber que siguen ahí, intactos, con el paso del tiempo.
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