Aunque la provincia de Castellón en verano destaca por el extenso litoral de la Costa del Azahar, en el montañoso interior de la región existen varios puntos donde refrescarse en plena naturaleza y con muchas menos aglomeraciones. Y es que las piscinas naturales en Castellón se han consolidado como uno de los grandes reclamos del interior de la provincia cuando suben las temperaturas.
Manantial de Montanejos
La Fuente de los Baños, en Montanejos, es uno de los enclaves más conocidos cuando se habla de piscinas naturales en Castellón. Situada junto al río Millars, destaca por su agua clara y por mantener una temperatura constante en torno a los 25 grados durante todo el año, lo que permite el baño incluso fuera de verano.
El paraje está rodeado de paredes rocosas y vegetación de ribera, con accesos acondicionados y regulación de aforo en verano. Su origen se vincula a antiguos usos históricos y hoy es uno de los destinos más visitados del interior castellonense.
Si te interesa seguir descubriendo la provincia, puedes echar un vistazo a su oferta inmobiliaria actualmente en idealista:
Pozo Negro
En pleno corazón de la Sierra de Espadán, el Pozo Negro de Fuentes de Ayódar es una de las zonas de baño más singulares de la provincia. Se forma por la erosión del agua sobre la roca, creando una poza de más de tres metros de profundidad, conocida también por esa razón como 'sin suelo'.
El acceso requiere una caminata sencilla desde el municipio, lo que limita la afluencia y mantiene el entorno relativamente preservado. Sus aguas frías y transparentes lo convierten en uno de los enclaves preferidos de la zona.
Salto de la Novia
En Navajas se encuentra una de las imágenes más reconocibles del interior castellonense: el Salto de la Novia. La cascada, de aproximadamente 30 metros de altura, cae sobre una amplia poza que permite el baño cuando el caudal lo permite.
El paraje cuenta con senderos señalizados y zonas habilitadas para el visitante. Su nombre está ligado a una leyenda popular que asegura que las parejas deben saltar de una orilla a otra para que su futuro sea bueno.
Cascada del río Carbó
El río Carbó, a su paso por Villahermosa del Río, forma una sucesión de pequeñas cascadas y pozas en un entorno de montaña próximo al macizo de Penyagolosa. Una de las más conocidas es la cascada principal, donde el agua se remansa antes de continuar su curso.
Para llegar es necesario realizar una ruta senderista. Es uno de los puntos destacados entre los ríos para bañarse en Castellón, especialmente para quienes buscan paisajes más abruptos y menos intervenidos.
Toll de Carlos
En el término municipal de Llucena, el Toll de Carlos forma parte de la conocida ruta de los Molinos. Se trata de una piscina natural de escasa profundidad, rodeada de vegetación y con un ambiente más recogido que otros enclaves más populares.
Comparte protagonismo con otras zonas próximas como el Molí del Ros o La Badina. Su acceso requiere caminar por senderos rurales, algo que también ayuda a conservar el carácter tranquilo del entorno.
Piscinas naturales de Arañuel
Arañuel, en la comarca del Alto Mijares, es conocido por los meandros que dibuja el río a su paso por el término municipal. Esos recodos generan varias zonas de baño de fácil acceso desde el casco urbano.
El entorno permite alternar descanso y paseo, con áreas próximas donde disfrutar del paisaje fluvial. Estas áreas son un ejemplo representativo de las pozas en Castellón que se forman de manera natural gracias a la acción constante del agua.
Barranco de las Salinas
En el entorno de Cirat, el recorrido de las antiguas salinas permite descubrir hasta nueve pozas naturales vinculadas al curso del río Mijares. El acceso se realiza a pie o en bicicleta a través de senderos señalizados.
A lo largo de la ruta aparecen enclaves como la Bañera, la Caldereta o los Toboganes, cada uno con características propias. Este conjunto convierte a Cirat en uno de los destinos más completos para quienes buscan baño y naturaleza.
Font de Sant Pere
En la Tinença de Benifassà, uno de los territorios más montañosos y menos alterados de la provincia, la Font de Sant Pere se sitúa en el curso del río de la Sénia. El agua discurre entre rocas y vegetación formando pequeñas áreas aptas para el baño.
Además de su valor paisajístico, el enclave cuenta con servicios próximos que facilitan pasar la jornada completa en la zona. Es una de las mejores piscinas naturales en Castellón para quienes buscan naturaleza y comodidad.







