¿Mantener la fachada o tirarla abajo y reconstruirla con materiales modernos? El Ayuntamiento de Madrid y el dueño del Edificio España, el multimillonario chino Wang Jianlin, llevan meses enfrentados sobre la fórmula para afrontar la reforma del rascacielos. Los cruces de informes a favor y en contra del derribo no hacen más que contribuir al deterioro de un inmueble "con más valor icónico que arquitectónico", según José María Ezquiaga, decano del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM).
Para Ezquiaga, ambas opciones son técnica y económicamente viables, pero desde un punto de vista personal rechaza la “recreación” de la fachada por faltarle el carácter de autenticidad que propugna la UNESCO.
En cualquier caso, tampoco defiende un excesivo celo en su protección porque para que un inmueble tenga un reconocido valor arquitectónico es necesario que sea innovador: “innovador en la ejecución, en los materiales, en los espacios o en la estructura”. Y no es el caso del Edificio España.
De ahí el debate de por qué está protegido el Edificio España en el Plan General de Ordenación Urbana de 1997. La norma que regula el catálogo de edificios protegidos no detalla por qué se protege este inmueble construido entre 1948 a 1953 siguiendo los diseños de los arquitectos Julián y José María Otamendi. Cuenta con 28 plantas y 117 metros de altura.
Los materiales en plena posguerra no eran los mejores, de ahí que la ‘calidad’ del edificio sea controvertida. Quizá por eso se valora más este rascacielos de estilo ecléctico y clásico por ser un icono de la ciudad y un emblema parta los madrileños.
Hitos arquitectónicos derribados
La realidad, según explica Ezquiaga, es que “a veces se catalogan inmuebles sin un valor arquitectónico especial y otras veces se dejan sin catalogar edificios con gran valor arquitectónico”, como es el caso de la famosa Pagoda del arquitecto Miguel de Fisac.
Cuando en 1999 el Ayuntamiento derribó el inmueble se levantó mucha polémica. Al historiador encargado de la revisión del catálogo se le olvidó incluirlo, con lo que los propietarios pudieron demolerlo para construir otro edificio más grande.
Pero también hay otros casos singulares en los que edificios muy apreciados desde el punto de vista arquitectónico y que no están incluidos en el catálogo son respetados por los propietarios. La fábrica Clesa de Madrid es un ejemplo.
Metrovacesa, actual dueño, demolerá 16 naves industriales en desuso desde 2009 para levantar viviendas, hoteles y una zona comercial. Pero ha abierto un concurso de ideas junto con el COAM para la remodelación de uno de los inmuebles que es obra del famoso arquitecto Alejandro de la Sota.
¿Descatalogación del Edificio España?
Hasta hace solo unos meses el Edificio España estaba protegido con un nivel 2 (Grado estructural) por su valor histórico-artístico, lo que impedía tirarlo abajo, pero el Grupo Wanda (propiedad de Wang Jianlin) solicitó a la Comisión Local de Patrimonio Histórico —integrada por el Gobierno regional y el Ayuntamiento, entonces en manos del PP— una rebaja del blindaje hasta el nivel 3 (Grado parcial), que sí permite la demolición parcial.
La Comisión dio el visto bueno en diciembre de 2014 porque estimó que es un edificio muy degradado por su falta de actividad pero obligó a mantener las fachadas y alzados laterales.
El Banco Santander lo compró en 2005 por 389 millones para convertirlo en hotel, centro comercial y pisos de lujo pero no llegó a hacer ejecutar el proyecto. En julio de 2014, se lo vendió por 265 millones a Wanda.
Y ahora el actual propietario, tras “consultar a expertos de reconocido prestigio”, considera que “la consolidación de la fachada es inviable en condiciones de seguridad”. Lo que propone el chino más rico del mundo es “su desmontaje y posterior reconstrucción, preservando su imagen y valor paisajístico”.
Desde el COAM señalan que para llevar a cabo la petición de Wanda se debería abrir un debate público para que fuera la ciudadanía la que opinara si merece la pena descatalogar el edificio o no. Y en última instancia, el decano del COAM apunta que en caso de que se descatalogara, la mejor vía sería abrir un concurso público para levantar un edificio nuevo y adaptado a la arquitectura de hoy en día.



5 Comentarios:
el chino sabia lo que habia antes de comprar. que no se queje. seguramente, habria pactado "extraoficialmente" con el anterior gobierno, algun tipo de "laxitud" para hacer lo que quisiera. pero con el cambio de gobierno, se le ha ido al garete el pacto. ajo y agua.
Ajo y agua para los madrileños que se quedan de momento con un edificio en ruinas y vacio. Entre tener un edificio nuevo que dará puestos de trabajo, preferimos j*der a un chino porque pretende ganar dinero.
Si es que somos retrasados...
Es una pena ver que el Colegio de Arquitectos de Madrid no es más contundente en la defensa del edificio y nuestro Decano dice que es solo "icónico", así nos luce el pelo luego a los madrileños y perdemos nuestras esencias, esa tibieza luego es utilizada. Y lo del referéndum es de traca, es un edificio con Protección Estructural y punto, debería ser Parcial pero hábilmente se cambió...No hace falta referéndum para decidir algo que está decidido por el Ayuntamiento. Si para conservar la fachada hay que conservar la estructura, habrá que hacerlo.
La verdad es que es un buen edificio, bien construido y una imagen imborrable de Madrid, fue el remate de la Gran Vía en su momento y durante años el edificio más alto de Europa. Si está deteriorado es porque anteriores propietarios de dedicaron a "deteriorarlo" convenientemente, pero no tiene ningún deterioro que no se pueda recuperar (afortunadamente).
Nada, nada, ahi lo teneis... a disfrutarlo. Lo único, ojo el que vaya caminando por ahi, sobre todo estos dias de tanta lluvia.
A ver que lo entienda, un edificio en ruinas, viene un chino y lo compra para levantarlo nuevo ¿y ponemos pegas? ¿Somos retrasados o que?.
Pues nada, que se vaya cayendo a pedazos y cruzaremos los dedos para que no mate a nadie que pase en ese momento por la calle.
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