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Merlin cierra la venta de una cartera de oficinas en Madrid y Barcelona por 225 millones

El fin de año deja las últimas operaciones corporativas en el negocio inmobiliario

Ismael Clemente
Ismael Clemente
Autor: Redacción

El fin de año deja las últimas operaciones corporativas en el negocio inmobiliario. La socimi Merlin, liderada por Ismael Clemente, ha alcanzado un acuerdo con Cain Internacional y Freo Group para la venta de una cartera compuesta por 26 edificios de oficinas ubicados en Madrid y Barcelona por 225 millones de euros, tal y como adelantó idealista/news el pasado octubre.

El importe final de la operación supone una ‘yield’ del 5,2% y una ligera prima sobre la última tasación, según ha informado la compañía. Los inmuebles suman una superficie bruta alquilable de 133.218 m2 y unas rentas brutas anualizadas de 11,8 millones de euros.

Merlin suma ventas por un total de 281 millones de euros en lo que va de año, una cifra superior a los 225 millones de euros que tenía como objetivo de rotación de activos. Además, la desinversión en esta cartera permite aumentar el peso de las ubicaciones en zonas prime, distritos financieros y nuevas áreas de negocio hasta el 91,6% de la cartera.

Con esta operación, Cain reafirma su apuesta por España. De hecho, es la tercera inversión que el fondo realiza en el país. Antes, la compañía norteamericana ya había adquirido un desarrollo de más de 100.000 metros cuadrados en el distrito 22@ de Barcelona y un solar de 67.000 metros cuadrados de suelo logístico en el Sur de Madrid.

Por su parte, la socimi se deshace así de activos con muy poco peso dentro de su cartera y sin ningún futuro dentro del Plan Estratégico. De hecho, la desinversión de este portfolio llamado ‘Juno’ es algo que persiguen los de Clemente desde hace varios meses.

Para Merlin estos activos secundarios no guardan valor, pero el panorama del mercado de oficinas nacional sí los hacen atractivos para otros ‘players’ del mercado. Por este motivo, la socimi ha contado con varios nombres de compradores encima de la mesa. UBS fue uno de ellos. El banco de inversión suizo se interesó por estos activos, pero se retiró de la puja al no poder alcanzar el precio fijado.