El FC Barcelona pasa página en Can Rigalt. El club ha vendido sus terrenos en esta zona de L’Hospitalet de Llobregat a Metropolitan House BCN Residencial por 30 millones de euros, en una operación que reúne dos intereses: la salida del Barça de una inversión con un largo historial de complicaciones y la apuesta de la promotora por desarrollar vivienda en este entorno metropolitano, según adelantó el medio especializado en el negocio del deporte 2Playbook.
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El acuerdo se firmó el 8 de julio de 2026 y el club ya había recibido diez millones antes de la formulación de sus últimas cuentas. La compraventa se contabilizará en el ejercicio 2026-2027, según recoge la memoria anual de la entidad.
Los 30 millones pactados prácticamente coinciden con el valor que los terrenos tenían en el balance del Barça. Tras una tasación independiente y un deterioro de 1,2 millones, las parcelas estaban valoradas en 29,99 millones de euros.
Así, la operación no supondrá una plusvalía significativa. Su principal efecto para el club es convertir en ingresos un activo que llevaba décadas sin cumplir el destino para el que fue adquirido y que había obligado a realizar ajustes en sus cuentas.
Metropolitan gana terreno en Can Rigalt
La compradora ya había tomado posiciones en la zona antes de cerrar el acuerdo con el Barça. En febrero de 2025, Metropolitan House anunció la adquisición a Sacresa y Endesa de unos 72.000 m² de suelo, con 40.000 m² de techo residencial, por alrededor de 19 millones de euros.
Para aquella actuación, la compañía planteaba 378 viviendas, de las que 113 serían de protección oficial, cerca del 30% del total, y una inversión estimada de 75 millones de euros. La compra al club amplía ahora su presencia en el sector.
Las 378 viviendas formaban, por tanto, parte del proyecto anunciado antes de esta última adquisición. La operación con el Barça refuerza la posición de Metropolitan en Can Rigalt, aunque la información disponible no concreta cómo se integrarán las nuevas parcelas en aquel desarrollo residencial.
Casi tres décadas de idas y vueltas para el Barça
La relación del FC Barcelona con Can Rigalt comenzó en 1997, durante la presidencia de Josep Lluís Núñez. El objetivo era instalar allí su ciudad deportiva, pero el proyecto no prosperó y las instalaciones acabaron construyéndose en Sant Joan Despí.
En 2005, con Joan Laporta al frente, el club acordó una venta a La Llave de Oro por 35,4 millones de euros. La operación incluía condiciones ligadas a la posibilidad de edificar y terminó en un conflicto después de que no saliera adelante la recalificación urbanística prevista.
En 2016, un laudo arbitral obligó al Barça a recomprar los terrenos y a asumir intereses. La nueva venta a Metropolitan cierra otro capítulo de ese recorrido y permite al club desprenderse de una propiedad que había acumulado proyectos fallidos y costes durante casi tres décadas.
El futuro del suelo queda ahora ligado a una transformación más amplia. Los terrenos forman parte del ámbito del nuevo Plan Director Urbanístico del Campus Clínic, que contempla una reorganización de esta zona con viviendas, servicios y espacios públicos.







