El arquitecto Carlos jurado asegura que el ejemplo del pocero bueno, en fuenlabrada, «es una gran bofetada al sector de la construcción actual. No nos gusta sentirnos engañados. Nos han quitado la confianza. Esta sensación es muy evidente cuando necesitamos vivienda». &Laquo;la clave del pocero bueno de fuenlabrada es que está demandando suelo público. Si hay mucha oferta de vivienda pública, los especuladores tendrán que hacer viviendas de protección oficial a un precio controlado, y no disparatado como ahora», añade el arquitecto
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