La campaña de la Renta 2025 avanza con millones de declaraciones ya presentadas y devoluciones en marcha. En paralelo, la Agencia Tributaria ha iniciado el envío de más de 130.000 avisos a contribuyentes cuyas declaraciones presentan diferencias respecto a la información fiscal que le consta a la Administración. Estas cartas invitan a revisar con detalle si conviene presentar una rectificación.
¿Qué es el aviso preventivo de Hacienda?
La comunicación que están recibiendo algunos contribuyentes forma parte de la estrategia de control y cumplimiento voluntario de la Agencia Tributaria. Cuando el sistema detecta discrepancias entre los datos declarados y los que figuran en sus bases —procedentes de empresas, bancos, registros públicos o plataformas digitales— se envía un recordatorio para que el ciudadano compruebe su declaración.
El objetivo es que, si existe un error u omisión, pueda corregirse de forma voluntaria antes de que se inicie un procedimiento de comprobación formal.
¿Cuándo se envían estas cartas?
La Agencia Tributaria ha previsto realizar el envío de estas comunicaciones en dos fases a lo largo de la campaña de la Renta 2025. La primera tanda comienza a mediados de mayo, mientras que una segunda está programada para el mes de junio.
Este calendario permite que los contribuyentes reciban el aviso con margen suficiente antes de que finalice la campaña y puedan, si lo consideran necesario, presentar una declaración complementaria o rectificativa dentro de plazo.
¿Cuándo hay que rectificar la declaración?
Recibir una carta de la Agencia Tributaria no significa automáticamente que la declaración esté mal, pero tampoco es un supuesto excepcional. De hecho, el año pasado más de 45.000 contribuyentes debieron rectificar después de recibir este aviso preventivo.
Si al revisar la documentación se detecta alguna de las siguientes situaciones, lo más recomendable suele ser presentar una declaración complementaria o rectificativa:
- Faltan ingresos que debían haberse incluido.
- Se han aplicado deducciones de forma incorrecta.
- No se han declarado determinadas operaciones, como alquileres, ventas de inmuebles o transmisiones patrimoniales.
- Se han omitido ayudas públicas, subvenciones o determinados rendimientos financieros.
- Existen datos erróneos, como referencias catastrales incorrectas o cambios en la situación personal que no se reflejaron.
Cuándo puede mantenerse la declaración original
No todas las discrepancias implican necesariamente un error del contribuyente. Puede ocurrir que la Agencia Tributaria disponga de información incompleta o que exista una diferencia de criterio en la interpretación de la norma.
Si el contribuyente considera que su declaración es correcta y cuenta con justificantes suficientes, puede optar por no modificarla y esperar, en su caso, a que se inicie un procedimiento formal donde podrá presentar alegaciones.
¿Qué ocurre si no rectificas y la declaración es incorrecta?
El borrador de la Renta es únicamente una propuesta elaborada con los datos que tiene la Administración en ese momento. Aunque proceda de Hacienda, la responsabilidad última sobre lo declarado recae siempre en el contribuyente.
Si no se rectifica una declaración que contiene errores y la Agencia Tributaria detecta posteriormente la discrepancia, puede iniciar un procedimiento de comprobación. En ese caso, podrían exigirse las cantidades pendientes de ingresar, añadir intereses de demora e incluso imponer una sanción si se aprecia infracción tributaria.
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