Einstein y la aceleradora urbanística de la Comunidad de Madrid

Construcción de viviendas en Madrid
Construcción de viviendas en Madrid Getty images

Aunque me he prometido a mí mismo que no voy a caer en la polarización actual de la sociedad, porque ese estado de cabreo generalizado solo beneficia a uno, no quiero hacerle el juego y, por tanto, voy a ser más constructivo que nunca. Aunque, comienzo dando un pequeño zasca a la Comunidad de Madrid (CAM).

El 13 de agosto se inició el trámite de audiencia e información pública sobre el Proyecto de Decreto que regula la aceleradora urbanística de la Comunidad de Madrid, cuyo plazo para la finalización de presentación de alegaciones concluyó el 3 de septiembre, día en el que estoy escribiendo este artículo.

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No son formas, porque parece que la CAM quiere sacar esta norma de tapadillo y, desde mi opinión, debería ser al revés: debería sacar pecho. Y, sinceramente, creo que no era la intención, porque en su descargo me consta que tanto el Viceconsejero de Ordenación del Territorio y la Dirección General de Urbanismo se han esforzado al máximo para publicitarlo y nos han animado a todos los actores sociales a que presentemos nuestras alegaciones.  Les honra. 

Como bien sabéis, resolver el problema de la vivienda se ha convertido en campo de batalla político, cuando es una cuestión aritmética.

  • Desfase entre creación neta de hogares y producción de vivienda
  • No producción de vivienda por falta de suelo
  • Falta de suelo por tener una legislación destructiva en desarrollo de suelo que hace inviable económica y técnicamente desarrollo de la materia prima: el suelo

Por tanto, simplificando mucho, si modificamos las normas urbanísticas y las convertimos en sencillas, seguras y, sobre todo, que acorten plazos y damos seguridad jurídica, entonces, sí salen los números; tenemos resuelto el problema. 

La constitución de la Aceleradora Urbanística será ese órgano que, desgraciadamente solo para la fase de planeamiento, coordine, cense, simplifique y, en algunas ocasiones, reduzca los tramites y los plazos, por lo que no va a entrar ni en gestión urbanística, ni en urbanización.

Hasta ahí bien; pero no es suficiente. La norma no debe nacer ni timorata, ni insuficiente, ni acomplejada. El reto de la accesibilidad de la vivienda no solo es el mayor problema social de los españoles, sino que, además, se está enquistando y se va a convertir en un problema económico de gran magnitud, ya que vamos a dejar de atraer talento, inversión, restará décimas de crecimiento a nuestro PIB…, no nos lo podemos permitir.

Por tanto, desde ASPRIMA, hemos propuesto siempre desde el respeto institucional al legislador, siendo propositivos y con rigurosa técnica jurídica, mejoras y ampliaciones sobre tres ejes:

  • Universalidad. Todo desarrollo urbanístico -de forma universal y del volumen que fuere- debiera poder acceder a la gestión centralizada de informes. La gestión centralizada debe ser la norma y no la excepción, evidentemente, sin menoscabar las competencias municipales. Adicionalmente, el acceso a esta gestión centralizada debiera permitirse tanto a instancia de ayuntamientos -como así figura- como de la iniciativa privada -si no hay oposición municipal-. Porque es a instancia de los particulares el desarrollo de los Planes Parciales. El desarrollo urbano no puede lograrse sin una verdadera colaboración entre todas las administraciones y organismos.
  • Seguridad jurídica. Dentro de la norma, además de que todos los instrumentos de planeamiento deberían ir por la aceleradora para censar y mejorar los plazos, algunas de ellas, las de especial relevancia, deben tener tramites abreviados y rápidos; pues bien, estos deben ser objetivados y ser incluidos en el propio Decreto, como hemos propuesto, De no ser así, dependerá de una comisión que a su vez dependerá de otra comisión burocrática y seguiremos como siempre:  más comisiones y burocracia para retrasar el desarrollo de suelo.
  • Participación del sector privado. En el órgano de decisión y en el comité técnico debe estar presente el representante de los promotores y de los desarrolladores de suelo, ya que la única forma de cortar este nudo gordiano que es el urbanismo actual, que impide el crecimiento de nuestras ciudades y su economía, debe ser una espada sostenida por dos manos fuertes: sector privado y público juntos. Esa aceleradora no se entiende sin estar ASPRIMA en sus órganos decisores. 

Decía Einstein: “Si quieres cambiar las cosas no hagas siempre lo mismo”. Pues tenemos la obligación y la responsabilidad en urbanismo de no hacer lo mismo, sino todo lo contrario. La Aceleradora puede ser un gran paso, si lo hacemos de otra manera. Será un problema si es otro elemento más burocrático, es decir, lo de siempre. De nosotros depende, y lo más importante debe ser la antesala de una extraordinaria ley del suelo de la CAM. Que esa norma sí que debe ser lo más disruptiva. Como dice nuestra presidenta, “hay de darle una vuelta como un calcetín”.

Parafraseando a James Carville: “No es la vivienda, es el urbanismo estúpido”.

Jorge Ginés es director general de ASPRIMA desde octubre de 2023. Licenciado en Derecho y diplomado en fiscalidad, inició su carrera profesional como consultor de desarrollo de negocio y ha fundado la empresa Desaprendiendo. Es autor del libro “¡Aún dicen que el pescado es caro!; Confesiones de un consultor inmobiliario”.

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