El otoño abre una de las temporadas más esperadas para los aficionados a la micología. Tras las lluvias y con temperaturas suaves, los bosques de la Comunidad de Madrid pueden ofrecer condiciones favorables para la aparición de hongos. Sin embargo, en muchos lugares la recolección esta prohibida o necesita de un permiso para poder practicarla. Descubre dónde buscar setas en Madrid este otoño y con qué condiciones.
Cómo y cuándo recoger setas en Madrid
La mejor época para buscar setas en Madrid suele concentrarse en otoño, tras varios días de lluvia y cuando las temperaturas todavía no han caído de forma intensa. La temporada y la abundancia cambian cada año según la meteorología.
La seguridad es la regla principal. Solo deben recogerse ejemplares identificados sin ninguna duda, pues hay setas tóxicas que pueden confundirse con variedades apreciadas y provocar intoxicaciones graves. Para recolectar, lo recomendable es usar una navaja y una cesta ventilada, no usar un rastrillo y no remover el suelo.
Dónde se pueden recoger setas en Madrid y dónde no
La recogida de setas en Madrid depende de la titularidad y de la normativa específica de cada terreno. En montes públicos puede permitirse como actividad recreativa, pero existen cotos con autorización obligatoria, límites de peso, especies autorizadas y periodos concretos.
Dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama no se puede recolectar en las Zonas de Reserva ni en las Zonas de Uso Restringido tipo A. Entre los espacios con prohibición figuran:
- El Macizo de Peñalara
- El Pinar de la Acebeda
- La umbría y solana de Siete Picos
- La umbría de Cerro Ventoso
- Pinganillos
- El Collado de la Flecha y la cabecera del Artiñuelo
- Los canchales de la Mujer Muerta
- Los Pelados
- El pico de El Nevero
- Los Reajos.
Tampoco debe recogerse en cotos sin licencia, zonas señalizadas como restringidas, áreas afectadas por trabajos forestales o actividad cinegética, márgenes de carreteras, vertederos o terrenos contaminados.
Alameda del Valle
Alameda del Valle es uno de los puntos más citados entre los aficionados a las setas en la Sierra Norte. Su entorno ofrece praderas, pinares y bosques de montaña, hábitats en los que pueden aparecer níscalos, boletus, senderuelas, champiñones silvestres o setas de cardo.
El municipio se sitúa en el área de influencia del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Antes de acudir hay que comprobar el monte concreto, respetar la zonificación ambiental y confirmar si existe alguna limitación local.
Rascafría
Rascafría reúne algunos de los paisajes más conocidos para una salida micológica cerca de Madrid, con el entorno de El Paular, el valle alto del Lozoya y los bosques próximos al puerto de Cotos. La mezcla de pinares y zonas húmedas favorece la presencia de especies muy buscadas.
En este municipio la recolección está regulada y requiere un permiso de 5 euros, en particular para visitantes no residentes. Las condiciones, los cupos y la vigencia de la autorización deben comprobarse antes de la visita a través del Ayuntamiento de Rascafría o del gestor del terreno.
Puerto de Canencia
El Puerto de Canencia es otro de los grandes referentes de la micología madrileña por sus masas de pinar, robledales y áreas de montaña. Cuando el otoño acompaña, en estos hábitats pueden encontrarse níscalos, boletus, setas de cardo y otras especies ligadas a los suelos forestales.
No obstante, la popularidad de este enclave obliga a extremar el respeto por el monte. Antes de salir hay que verificar a qué término municipal pertenece la zona elegida y si se trata de un monte con condiciones propias, una finca privada o un espacio sujeto a protección ambiental.
La Pedriza-Hoyo de San Blas
El Coto Micológico La Pedriza-Hoyo de San Blas abarca terrenos de Manzanares El Real y Soto del Real. Se trata de una zona de interés para los aficionados por la diversidad de ambientes de la vertiente madrileña de la sierra, desde áreas de pinar hasta espacios de matorral y dehesa.
Aquí no es posible improvisar la recolección: se necesita una autorización vinculada al coto y a la modalidad correspondiente. Puede haber permisos de temporada para población local y permisos diarios para visitantes.
Monte Abantos y San Lorenzo de El Escorial
El Monte Abantos, en el entorno de San Lorenzo de El Escorial y Santa María de la Alameda, reúne pinares y áreas de monte donde, según las condiciones climáticas, pueden aparecer boletus, setas de cardo, senderuelas y ejemplares de pie azul.
De nuevo, hay que comprobar si el lugar elegido pertenece a un monte público permitido, si tiene restricciones municipales o si se trata de una propiedad privada. En áreas con figuras de protección, prohibición o trabajos forestales, no se debe recoger.
Barranca de Navacerrada
La Barranca, en Navacerrada destaca por su paisaje de montaña y por la diversidad de hongos que puede albergar durante los periodos húmedos. En sus alrededores se han citado amanitas, russulas, lepiotas, níscalos, boletus, cantarelos y champiñones silvestres.
En esta zona hay que consultar también las restricciones aplicables al monte, respetar la señalización y evitar cualquier área clasificada como protegida o de acceso limitado.
Miraflores de la Sierra
Miraflores de la Sierra cuenta con regulación específica para el aprovechamiento micológico en determinados montes municipales. El paisaje, marcado por pinares, robledales y la proximidad de la sierra, atrae cada temporada a recolectores que buscan especies típicas de los ecosistemas de montaña.
La actividad requiere permiso en los terrenos incluidos en su plan de aprovechamiento. Además de tramitar la autorización correspondiente, es fundamental revisar el calendario vigente: puede haber días, franjas horarias o cierres temporales.
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