Vicente Porres: “Nuestro valor es entrar en un edificio y potenciar su valor estético”

Su estudio diseña las oficinas de la Inmobiliaria Colonial. Se han llevado también varios premios nacionales e internacionales, entre los cuales, el Premio Nacional de Artesanía.. ¡por una bota de vino!

Vicente Porres, uno de los fundadores de Noviembre Estudio, bromea y dice que si queremos aprender a cambiar un enchufe que vayamos cualquier día y lo hacemos en su estudio, donde también podemos imprimir en 3D o restaurar antigüedades… Y es que en este particular local que antes fue taller mecánico, pasan muchas cosas y muy diversas: se diseñan espacios, por supuesto, pero también se diseña producto o, simplemente, se charla alrededor de una mesa sobre creatividad, interiorismo, filosofía… lo que surja.  

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Su estudio diseña, entre otros, oficinas para la Inmobiliaria Colonial desde hace 17 años, cuando poco se hablaba de diseño de interiores… Entre sus reconocimientos, algún producto que le ha valido el Premio Nacional de Artesanía y que figura en museos, como la bota h2o. Porres y su socia, también pareja, viven en lo que fuera una nave del sur de Madrid: se fueron a este barrio con intención de quedarse un año, para probar a ver si les gustaba, en modo Beta y sin embargo, llevan ya cuatro años… Dicen estar en transición, con espacios en la casa que pueden mutar rápidamente a otra cosa: eso les permite innovar y experimentar.

Bota h2o
Bota h2o Noviembre Studio

¿Qué quería ser de niño?

Diseñador de coches. Con dos o tres años me sentaba en la oficina de mi padre con un boli, lo único que hacía.

Es fundador junto a su pareja de Noviembre Estudio, que diseña espacios y productos, sin embargo, no se formó en interiorismo..

No. Cuando Susana Sancho y yo montamos Noviembre estudio, el interiorismo era uno de los motivos para argumentar alrededor del diseño muchos temas. Noviembre Studio es un lugar donde restaurar antigüedades, donde diseñamos pequeñas series o diseñar, por ejemplo, las cabinas de Thyssenkrupp que podéis encontrar en Mercadona. El espacio es fundamental para ser habitado por esos productos que diseñamos. Para nosotros será el mismo lenguaje, diferentes escalas, diferentes materiales.

¿Qué proyectos tenéis ahora entre manos?

Trabajamos desde hace 17 años con Inmobiliaria Colonial, dedicada al sector de oficinas principalmente. Entonces nosotros estamos siempre involucrados en el diseño y modernización de los edificios de oficinas, no hablamos solamente de la planta donde alguien va a tener su oficina, sino que estamos hablando de zonas comunes, los vestíbulos, la recepción a las diferentes plantas, esos vestíbulos de plantas, aseos, azoteas. Todo eso tiene que tener una imagen: en un edificio en la que hay seis o siete empresas, las siete se sientan representadas por esa recepción y que nadie diga no, es que esto no me representa. Tiene que ser neutro, pero a la vez tiene que tener ese estilo que haga que sea atractivo para ese cliente potencial o para ese inquilino que esté feliz en esas oficinas y no se quiera ir.

Torre BCN, Barcelona
Torre BCN, Barcelona Noviembre Studio

¿Cuántos sois en el estudio?

Nosotros actualmente somos 4, manejando los distintos lenguajes del diseño, desde el diseño gráfico al diseño de producto y por supuesto, interiores. Y hasta tenemos cierta tendencia a utilizar las manos y siempre estar trabajando con maquetas y haciendo prototipos. Esa parte nos encanta.

¿Y cómo llega un estudio tan pequeño a una empresa del Ibex35?

Nos pidieron una actualización de un edificio de oficinas en la calle Miguel Ángel. Era una cueva y no sabían cómo solucionar ese espacio. Año 2007. En ese momento las oficinas eran oficinas y punto. Mostrador frío. Luz fría. Era todo bastante impersonal. En cambio, nosotros lo que planteamos fue algo que, para hacerse una idea, durante la obra, una persona pasó por la puerta y entró para pedirnos rodar allí una película. Entonces, fíjate el cambio de mentalidad de cómo era un diseño que estaba no ya no gustando a la gente de la propia inmobiliaria que quería empezar a gestionar ese espacio de otra manera, sino que además a alguien, antes de salir al mercado, ya le gustaba como plató de televisión. Eso les dio una sensación de que estaban acertando. En ese momento también lanzábamos nuestro producto estándar de Thyssen Krupp para medio mundo. Miguel Ángel 11 se ha vendido hace relativamente poco. Es el valor que le damos, entrar en un edificio y potenciar su valor estético y que se comercialice rápido en el mercado.

Estudio Noviembre Studio
Estudio Noviembre Studio idealista/news

¿Qué diseñadores le gustan?

Bueno, yo es que siempre trato incluso de conocerlos personalmente, pero la inspiración se encuentra muchas veces lejos del diseño. O sea, por ejemplo, el diseñador que más me gusta es Wes Anderson y es un director de cine. El diseñador que más me puede gustar, a nivel conceptos, puede ser Ferran Adrià. Uno de ellos es Ingo Maurer. 

¿En qué se fija cuando entra en una oficina?

Bueno, nosotros al final tenemos una deformación sobre la sostenibilidad, porque la biofilia, que es un nombre muy feo de algo muy bonito, l es incluir la naturaleza dentro de los espacios. Nosotros hemos trabajado mucho en espacios de encuentro, no solamente de una oficina como una fortaleza donde te refugias, sino una oficina de donde sales para conocer a más gente y donde generar núcleos humanos, núcleos de personas que comparten ese espacio. Entonces lo que nos gusta es ver dónde están esos lugares de encuentro. 

Estudio Noviembre Studio
Estudio Noviembre Studio idealista/news

Háblenos de este lugar, que es su estudio pero también, su casa, pero que antes fue muchas otras cosas…

Vinimos aquí hace cuatro años. Era un taller mecánico que convertimos a nuestro estudio. Nunca habíamos apostado por vivir y trabajar en el mismo sitio. Y el concepto de todo una casa y el concepto de barrio nuevo, gentrificando, era un barrio un poco peculiar. No sabíamos si nos íbamos a identificar con ese barrio. Entonces un buen amigo nos dijo ¿por qué no probáis un año a vivir? Entonces habilitamos la casa para un año, Llevamos cuatro, se nos ha alargado un poco. Vivimos en transición. Nosotros estamos todo el tiempo moviéndonos, pero también estábamos probando teorías sobre cómo debería ser nuestra casa. Al final tenemos muchos lienzos en blanco cuando trabajamos para otros y trabajar para uno mismo quizás es lo más complicado, Pero tenemos posibilidades de experimentar. Nos dedicamos a diseñar mobiliario y a diseñar muchas cosas y podemos experimentar a niveles como nunca hemos hecho.

Casa de Vicente Porres
Casa de Vicente Porres idealista/news

Creo que ahora sí van a hacer reforma en la parte de la vivienda.

Vamos a vaciar la vivienda actual y a construir un pequeño apartamento arriba para poder aprovechar totalmente las posibilidades del edificio.

Afirma vivir en transición y su vestidor son cajas de mudanza para los abrigos…

Cuando hacemos la mudanza a aquí, venimos con la idea de no hacer una inversión en mobiliario. Por respeto, por sostenibilidad. No nos gusta tirar cosas que funcionan. Al final acabamos teniendo varas cajas de abrigos y la verdad es que son súper rígidas y no son lo más cómodo del mundo pero como armario está funcionando muy bien. Es una vivienda en pruebas.

Casa de Vicente Porres
Casa de Vicente Porres idealista/news

¿Cuál es el rincón de la casa que más le gusta?

Tenemos una terraza con vistas a nuestro jardín que es nuestro tejado. Hay algo bastante curioso en regar y podar tu tejado. Entonces es una de las cubiertas que tiene la nave. Hicimos una cubierta vegetal. Entonces puedes subir, cuidar tus plantas. Nos encanta la vegetación. 

Decía que este barrio es peculiar…

Nos encontramos en el barrio de Puerta del Ángel. Es un barrio en el que yo he crecido, mi padre nació en él. No tenía previsto volver hasta que apareció esta oportunidad. Mis abuelos vivían aquí. Es un barrio que no se cuidó, estando a diez minutos del Palacio Real… En este momento fondos de inversión compran edificios enteros, hasta eso también te da qué pensar a la hora de entrar en un lugar porque sabes que tus vecinos son temporales. Y nosotros queríamos barrio. Cuando entramos aquí nos dimos cuenta de que era un pueblo, te tenían que aceptar y demostrar que no éramos de esos fondos. Es un pueblo, todos nos conocemos, aunque sea de vista, todos nos cuidamos de alguna manera. Y esa dimensión de barrio es la que nos hemos quedado.

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