


‘Eyebombing’ o cómo humanizar el mobiliario urbano poniéndole ojos saltones
Aunque parezca mentira, hay una opción mejor que cambiar el mobiliario urbano roto… y además es más barata: pegarle un par de ojos saltones a ventanas, marquesinas, bolardos o contenedores de basura para darles vida, humanizarlos y, además, evitar cambiarlos dándoles una segunda oportunida




























































