Unas cabezas enormes esculpidas en lo alto de una montaña. El Monte Rushmore, situado en las Colinas Negras de Dakota del Sur, es uno de los monumentos más icónicos de Estados Unidos y ha aparecido en numerosas ocasiones en la cultura popular, por ejemplo en Los Simpson, Padre de Familia, la película Con la muerte en los talones o incluso en la portada del álbum Deep Purple in Rock.
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Si siempre has querido saber cómo se construyó el Monte Rushmore, en este artículo vamos a desvelar sus secretos.
Qué presidentes aparecen en el Monte Rushmore
El Monte Rushmore es una escultura colosal tallada directamente en la roca de los bustos de cuatro de los presidentes más célebres de los Estados Unidos: George Washington (1732-1799), Thomas Jefferson (1743-1826), Abraham Lincoln (1809-1865) y Theodore Roosevelt (1859-1919).
La elección de estos cuatro rostros no fue arbitraria. Cada uno representa una etapa fundamental en la historia del país:
- Washington simboliza el nacimiento de la nación
- Jefferson, su expansión territorial y los ideales democráticos plasmados en la Declaración de Independencia
- Lincoln, la preservación de la unión y la abolición de la esclavitud
- Roosevelt, el desarrollo industrial y la proyección de Estados Unidos como potencia mundial a principios del siglo XX.
Así se construyó el Monte Rushmore
La idea del Monte Rushmore nació en 1923, cuando el historiador Doane Robinson buscaba la forma de atraer turistas a las Colinas Negras de Dakota del Sur. Su propuesta inicial era esculpir figuras del folclore del Oeste americano, como el explorador John C. Frémont o el jefe sioux Caballo Loco.
Sin embargo, el escultor Gutzon Borglum recondujo el proyecto hacia los grandes presidentes de la nación. El Congreso de los Estados Unidos aprobó el proyecto en 1925, y las obras comenzaron oficialmente el 4 de octubre de 1927.
El hombre detrás del cincel: Gutzon Borglum
Gutzon Borglum fue el alma artística y técnica del Monte Rushmore. Nació en 1867 en Idaho y antes del Monte Rushmore ya había trabajado en otro proyecto colosal: el relieve conmemorativo de la Confederación en Stone Mountain, en Georgia.
Borglum concibió el Monte Rushmore como una declaración de identidad nacional que perdurara miles de años. Llegó incluso a diseñar una cámara secreta en el interior de la montaña —el llamado Hall of Records— donde se guardarían documentos históricos de la civilización americana para el futuro. Aunque la sala fue parcialmente excavada, nunca se completó siguiendo la concepción planteada originalmente.
En 1998, el Sistema de Parques Nacionales y la familia Borglum instalaron una bóveda de titanio con una caja de teca que contiene paneles de porcelana esmaltada. En ellos se recoge información fundamental sobre la historia de Estados Unidos, sus documentos fundacionales, los cuatro presidentes representados en el monumento y el propio Gutzon Borglum. La bóveda está sellada con una losa de granito que lleva una inscripción extraída de un discurso de Borglum pronunciado en 1930.
Borglum falleció en marzo de 1941, meses antes de que las obras concluyeran. Su hijo Lincoln Borglum tomó el relevo y supervisó los últimos trabajos hasta el cierre oficial del proyecto el 31 octubre de ese mismo año.
En un principio, cada presidente iba a ser esculpido de la cabeza a la cintura, pero la falta de financiación lo impidió y provocó que las obras terminasen en esa fecha.
Las técnicas de construcción
Construir el Monte Rushmore fue un desafío de ingeniería sin precedentes. La montaña de granito se eleva a unos 1.745 metros sobre el nivel del mar, y los rostros tallados miden aproximadamente 18 metros de altura cada uno, con narices de más de seis metros y bocas de casi cinco.
El proceso de construcción se dividió en varias fases:
El diseño y la escala. Borglum creó primero una maqueta a escala 1:12. Cada pulgada en la maqueta equivalía a un pie en la roca real. Mediante un sistema de medición llamado pointing machine —una especie de transferidor de ángulos y proporciones— los trabajadores trasladaban con precisión cada curva del modelo a la superficie de la montaña.
La dinamita como herramienta de precisión. El 90% del material rocoso se eliminó mediante explosivos. Borglum y sus ingenieros desarrollaron una técnica llamada ‘honeycombing’ (panal de abeja). Mediante ella, perforaban la roca con pequeños barrenos dispuestos en hileras muy juntas, colocaban cargas de dinamita calculadas milimétricamente y volaban capas de granito de apenas centímetros de grosor. Esto permitía un nivel de control sorprendente para una herramienta tan brutal como la dinamita.
El acabado a mano. Tras retirar el grueso del material, los trabajadores descendían por la montaña colgados de arneses y cuerdas para realizar el esculpido con martillos neumáticos y cinceles. El pulido final de la piedra le daba a la superficie una textura suave que imita la piel humana.
Los trabajadores
Durante los catorce años que duraron las obras, participaron en el proyecto unos 400 trabajadores en total, aunque nunca hubo más de unos 30-40 operarios trabajando a la vez. La mayoría eran mineros de la zona, expertos en el manejo de explosivos y en el trabajo bajo tierra.
Las condiciones eran duras: frío intenso en invierno, calor sofocante en verano, y el constante peligro de trabajar colgados a cientos de metros de altura. Sin embargo, no hubo ninguna muerte relacionada con las obras de construcción.
La financiación: una lucha constante
El proyecto estuvo al borde del colapso económico en repetidas ocasiones. El presupuesto inicial estimado era de 450.000 dólares, pero la obra acabó costando cerca de 990.000 dólares, una cifra ciclópea para la época. El gobierno federal fue el principal benefactor, aunque los fondos llegaban de forma irregular y a veces las obras se paralizaban durante meses enteros por falta de dinero.
El lado oscuro de América
La escultura del Monte Rushmore es, para muchos nativos americanos, un símbolo del colonialismo. Las Colinas Negras son consideradas territorio sagrado por los pueblos indios de las planicies, como los Arapaho, los Cheyenes y los Sioux Lakota.
En 1877, las tierras donde hoy se asienta el Monte Rushmore fueron arrebatadas de manera ilegal, en violación del Tratado de Fort Laramie de 1868. Desde entonces, los sioux han reclamado su devolución.
En 1980, la Corte Suprema de Estados Unidos reconoció que la apropiación de las Colinas Negras había sido ilegítima y ordenó una compensación económica de 102 millones de dólares para la tribu. Sin embargo, los sioux rechazaron la indemnización —que con el paso de las décadas y la acumulación de intereses ha superado los mil millones de dólares— al considerar que el dinero no sustituye un territorio sagrado para su pueblo. Actualmente siguen exigiendo la restitución de las tierras.
En respuesta al Monte Rushmore, el escultor Korczak Ziolkowski comenzó en 1948 la construcción del Crazy Horse Memorial, a apenas 27 kilómetros del Rushmore, en honor al célebre guerrero jefe de los siux oglala Caballo Loco. Las obras continúan hasta hoy.
Curiosidades del Monte Rushmore
- Jefferson cambió de lado. En los planos originales, Thomas Jefferson aparecería a la izquierda de Washington. Tras dos años de trabajo, la roca en ese lado resultó ser de mala calidad y hubo que dinamitar lo ya esculpido y recomenzar al otro lado.
- Roosevelt fue el más polémico. Algunos miembros del Congreso cuestionaban que Theodore Roosevelt —fallecido en 1919— fuera incluido junto a figuras de la talla histórica de Washington o Lincoln. Fue Borglum quien insistió en su inclusión, argumentando su papel en la construcción del Canal de Panamá y la modernización del país.
- Las gafas de Roosevelt. Borglum quiso incluir los famosos lentes de Roosevelt, pero finalmente optó por no hacerlo para dar más uniformidad estética al conjunto.
- El Monte Rushmore recibe actualmente más de tres millones de visitantes al año, convirtiéndose en uno de los destinos turísticos más visitados de Estados Unidos. El conjunto está gestionado por el National Park Service y la entrada es gratuita, aunque se cobra por el aparcamiento.
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