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Las provincias donde se tarda más y menos tiempo en echar a un inquilino moroso

Autor: Redacción

Tener un inquilino moroso es un quebradero de cabeza para el propietario. Y es que el problema va mucho más allá de no recibir los ingresos correspondientes a la renta mensual: debe esperar casi un año para recuperar su casa.

Según un informe de Pluslegal Abogados, de media pasan 347 días. Un periodo que, sin embargo, cambia en función del lugar en el que se produzca el desahucio. La firma de abogados ha analizado los datos de 12 provincias, entre las que están las más importantes de España por volumen de población.

Según se observa en el gráfico, Sevilla y Murcia son las provincias en las que el propietario debe esperar más tiempo desde que el inquilino deja de pagar hasta que se produce el desahucio de su inquilino moroso: en su caso, el plazo se alarga hasta el año. 

Las siguientes provincias donde transcurre más tiempo entre el impago y el desalojo son Málaga, Córdoba y Barcelona, cuyos plazos medios se sitúan en 359, 354 y 352 días, respectivamente. Esto se traduce en unos 11 meses y medio.

En el caso de Madrid el plazo se reduce hasta 347 días, en línea con la media, mientras que en la Comunidad Valenciana el periodo es casi una semana inferior: en Alicante se deben esperar 342 días y en Valencia, 341.

En los últimos cuatro puestos del ranking, y ya por debajo de los 340 días, encontramos a A Coruña (338), Vizcaya (322), Zaragoza (320) y Álava (317), donde el plazo de espera es inferior a los 11 meses.

El proceso judicial, el más largo

Pero ¿qué tiene en cuenta la firma de abogados para llegar a estas cifras? La respuesta es que todos esos plazos responden a la suma de tres procesos: el inicio de la acción, las acciones extrajudiciales y el proceso judicial.

El primero de ellos, el inicio de la acción, contempla el periodo de tiempo que transcurre desde que el arrendatario deja de pagar hasta que el casero da el encargo del caso a un abogado especializado en arrendamientos urbanos y desahucios. En este proceso el propietario se pone en contacto con varios abogados, se reúne con ellos, compara presupuestos y decide contratar a uno.

En este caso, pasan entre 99 y 137 días, dependiendo de las provincias, que registran una media de 4 meses (120 días). Los caseros de Madrid y Barcelona son los más rápidos a la hora de iniciar el proceso, con 108 y 99 días, respectivamente. En cambio, los datos más tardíos se dan en Córdoba (130 días) y Murcia (137).

El segundo proceso contempla las acciones extrajudiciales e incluye el tiempo que transcurre entre la firma del encargo hasta la interposición de la demanda de desahucio. De media son 30 días y en ellos el abogado revisa el contrato de arrendamiento, avisa al inquilino de su impago (vía cartas, llamadas, burofax…) y recopila toda la información necesaria para preparar la demanda de desahucio.

De nuevo, Barcelona y Madrid son las provincias más rápidas, con 27 y 28 días, respectivamente. En Sevilla, Valencia, Málaga y Vizcaya el tiempo medio también es inferior a la media, mientras que Murcia lidera el ranking con 33 días.

El tercer y último paso es el proceso judicial, que mide los días que pasan entre que el abogado interpone la demanda y se hace efectivo el desalojo del inmueble. “Una vez interpuesta la demanda de desahucio, ésta debe ser asignada a un juzgado determinado. El juzgado emitirá un decreto de admisión a trámite de la demanda y se lo remitirá al inquilino para que conozca el contenido de la demanda. La notificación se remite al domicilio del inquilino, si éste tras varios intentos no la recoge, el decreto será publicado en el tablón de anuncios del juzgado. Solo se celebrará la vista si el inquilino se opone a la demanda, si no se opone a la demanda no se celebrará el juicio y directamente se producirá el lanzamiento. También se producirá el lanzamiento en el caso que exista la vista y el juez emita una sentencia favorable al propietario”, explica el informe de Pluslegal Abogados.

Éste es, sin duda, el plazo más largo de todos: de media, se alarga durante 197 días; es decir, en más de medio año. Sin embargo, en Zaragoza y Álava el proceso es mucho más corto (164 y 159 días, respectivamente), mientras que en cuatro provincias el periodo de espera supera la barrera de los 200 días: Madrid (211), Málaga (212), Sevilla (221) y Barcelona (226).