Diez casas de una sola habitación que consiguen parecer enormes
Vivir en estudios o en miniapartamentos es una práctica cada vez más extendida, sobre todo en las grandes ciudades. Algunos lo hacen por preferencia, y otros porque es lo único a lo que pueden acceder. Sea cual sea el motivo, si tu hogar es pequeño, tienes algunos trucos para sacar el máximo partido a esos metros cuadrados y que tu hogar parezca más grande de lo que realmente es. Ya sea repensando el espacio con ideas originales o eligiendo los muebles y la decoración adecuada, vivirás tan cómodo en tu estudio como si lo hicieras en una mansión (o casi).
Apuesta por lo multifuncional
Un truco para ganar espacio y que nuestro miniapartamento parezca más grande es la multifuncionalidad. Para ello, los muebles móviles son una excelente opción, que reinventa y ahorra el espacio. Los arquitectos de Elii diseñaron un estudio a doble altura, en el que un espacio diáfano dispone de dos ambientes diferenciados. Pero, además, consiguieron un uso muy eficiente de este, con muebles para diversos usos, con unas trampillas secretas alrededor de la cama o utilizando un mueble de escaleras móviles que, además de salvar el desnivel, aumenta el espacio de almacenamiento y sirve de pequeño graderío para sentarse cómodamente en el salón.
Apuesta por los colores claros
Tener un buen ojo con los colores puede hacer que tu estudio parezca más espacioso. En los espacios reducidos, es preferible usar colores con tonos muy claros que harán que nuestro hogar parezca no solo más grande, sino también más luminoso. Para no ceñirnos al típico color blanco, podemos usar diferentes tonos de celeste, marrón o gris. Eso es lo que hizo Quinta Fachada en un pequeño estudio de Estepona (Málaga) combinando el blanco con marrón claro.
Los espejos son tus aliados
En tu estudio, los espejos pueden ser unos grandes aliados para que tu hogar parezca más grande, creando una sensación de mayor profundidad. Para ello, colócalos en diferentes rincones y con diferentes ángulos, buscando puntos estratégicos. Si tu casa dispone de alguna ventana, aunque sea pequeña, puedes colocar un espejo cerca, de tal forma que refleje la luz que penetra desde el exterior y aumente la claridad. Este efecto es el que se logró en este miniapartamento argentino diseñado por el estudio de arquitectura DXARQ. Un espejo grande, estilo retro y apoyado en el suelo hizo que un pequeño estudio pareciese más grande y luminoso al llevar la luz exterior a todos los rincones.
Natural o artificial: sácale partido a la luz
La luz juega un papel muy importante en la percepción sobre el espacio. Bien utilizada consigue que nuestra casa parezca más espaciosa. Es importante que seas capaz de jugar con las ventanas, optando por cortinas poco invasivas. Sin embargo, no siempre es posible recibir luz natural del exterior, por lo que contar con una artificial adecuada y de calidad puede ser el factor que marque la diferencia. En estos casos, juega con tu imaginación evitando que la luz provenga de un único foco central: disponer de diferentes lámparas con diferentes tonos de luces, dirigidas a diferentes espacios, potencia la sensación de amplitud. Un buen ejemplo es este pequeño estudio de tan solo 24 m2, en México, donde vemos cómo en un espacio reducido existen varias fuentes de luz utilizables de forma conjunta o por separado, según las necesidades.
No seas desordenado y usa armarios
En un estudio o miniapartamento, el orden es fundamental. Si no tienes esto en cuenta, tu hogar puede convertirse en un lugar muy agobiante. Aprovechar todos los rincones posibles para instalar armarios o cajones es una buena estrategia. Existen muchas opciones, como las camas en formato canapé, cajones en la parte inferior de los sofás o armarios empotrados, que aprovechan espacios que de otra forma quedarían inutilizados. En este estudio ubicado en el barcelonés barrio de Gràcia, el estudio Projecte Lab se preocupó de que en un espacio muy reducido se contase con el suficiente almacenaje, rodeando la cocina con unos grandes armarios blancos que contrastaban con el negro utilizado para la cocina. Esto creaba una composición muy elegante y funcional.
Aleja los muebles de las paredes
Una tendencia que sigue mucha gente es la de situar todos los muebles en los perímetros de la estancia, pegados a la pared. Esta forma de decorar y ubicarlos en un espacio pequeño es un error, ya que, paradójicamente, la sensación que causa esta fórmula es la contraria a la que se busca. Liberar las paredes, colocando algunos muebles en el centro del espacio es una buena estrategia, ya que, al sentir que todo el espacio es funcional, da la sensación de que es más extenso. Esta estrategia es la utilizada por un estudio holandés al dejar muebles, como el sofá, una mesa auxiliar y la mesa principal, repartidos por el espacio, en lugar de apelotonarlos contra la pared.
Delimita espacios sin tabiques
En los estudios se aconseja que el espacio sea lo más abierto posible, ya que, al ser muy pequeños, delimitar puede generar espacios separados pero muy reducidos. Esta premisa, sin embargo, no está reñida con elementos que creen ambientes sin crear obstáculos visuales. Hay varias estrategias para marcar estos límites, como utilizar alfombras, con las que se delimita el espacio a un determinado uso, por ejemplo, al salón, pero sin crear interferencias visuales ni limitar la entrada de luz a todos los rincones. Así lo hizo Concrete en un pequeño estudio de Ámsterdam.
Aprovecha las alturas
Los estudios o miniapartamentos son pequeños en m2, pero no necesariamente bajos. Si vives en uno de una sola estancia, pero con muchos metros hacia arriba, puedes optar por armarios muy altos o utilizar las paredes para instalar estanterías en las que ordenar tus libros, sin perder demasiado espacio. También, crear un altillo. Estos pueden utilizarse como almacén para guardar trastos, pero también para una nueva estancia en la que instalar, por ejemplo, una zona de trabajo o, incluso, el dormitorio. Un buen ejemplo lo encontramos en un proyecto del estudio Señora Fransworth, en Vigo, con el que el estudio aumentó los metros cuadrados útiles y creó una acogedora habitación abuhardillada.
Sé transparente, utiliza el cristal
El estudio por definición consta de una única estancia. Sin embargo, según sus características, resulta útil poner algún tipo de elemento que separe partes. Por ejemplo, si tu cama está pegada a la cocina, es un poco molesto acostarse con el olor de lo que has cocinado para la cena. En estos casos, haz uso del cristal, un material para separar espacios pero que, al ser transparente, no limita la luminosidad el conjunto, al tiempo que potencia una sensación de mayor amplitud. Así es como Free Architects separó las zonas diurna y nocturna de este moderno estudio de 35 m2 situado en el centro de Ginebra.
Que corran las puertas
Los estudios tienen pocas puertas. Al menos una para la entrada y otra para el baño. En cualquier caso, las convencionales pueden ser incómodas en espacios pequeños, ya que hay que dejar un espacio suficiente para su recorrido. Por eso, las puertas correderas son una opción para un uso más eficiente del espacio. Además, separan ambientes de forma sencilla, tal como hizo el estudio ruso Zukkini al instalar unas bonitas puertas correderas entre la cocina y el resto de la casa. Ello daba un toque especial a este pequeño estudio de solo 25 m2.