Una silla convertida en perchero, una encimera cubierta de papeles o una entrada donde no queda lugar para dejar las llaves pueden hacer que volver a casa se convierta en una pesadilla.
Acabar con el desorden no consiste en aspirar a una vivienda perfecta ni dedicar un fin de semana entero a vaciar armarios. A menudo empieza con una acción mucho más pequeña: elegir un montón concreto, poner un temporizador de 15 minutos y tomar decisiones sencillas.
Sigue a idealista/news en el canal de Whatsapp
¿Qué es la “montoncitis” y por qué aparece en casa?
La montoncitis no tiene que ver necesariamente con ser una persona desordenada. Suele ser la consecuencia de vivir deprisa y de no contar con un sistema fácil para los objetos diarios.
Los montones aparecen cuando se deja algo “solo un momento” y ese momento se prolonga. Después llega otro objeto, luego otro, y un rincón que era de paso acaba convertido en una zona de almacenamiento temporal.
El recibidor: el primer foco de acumulación
La entrada suele ser uno de los lugares donde más desorden se concentra. Al llegar, se necesita liberar las manos: se deja el bolso, la mochila, las llaves, el abrigo...
El resultado puede afectar a la percepción de toda la vivienda. El recibidor es el primer espacio que se ve al entrar y, aunque sea pequeño, transmite si la casa está organizada, es acogedora y resulta fácil de habitar.
Estas herramientas pueden convertir ese punto de descarga en una zona de aterrizaje funcional:
- Una bandeja para llaves.
- Un perchero.
- Ganchos para bolsos y mochilas.
- Una cesta o bandeja para la correspondencia.
Las superficies vacías se convierten en almacenamiento improvisado
La mesa del comedor, una silla o la encimera suelen convertirse en lugares de acumulación porque son accesibles y están a la vista. Cuando las superficies se llenan, se pierde la función original del espacio:
- La mesa deja de invitar a comer
- La silla deja de servir para sentarse
- La encimera deja de estar disponible para cocinar
Los objetos sin lugar fijo regresan una y otra vez al montón
Pilas, cables, documentos, cargadores, juguetes o pequeños accesorios suelen circular por la vivienda cuando no tienen un lugar asignado.
Para evitarlo, puede ser útil pensar en cada categoría de objetos como si tuviera una dirección propia dentro de la casa:
- Una caja para cables
- Una carpeta para documentos pendientes
- Un gancho para la ropa de uso intermedio
La pregunta clave es: si necesitara este objeto, ¿dónde iría a buscarlo? La respuesta suele indicar dónde debería guardarse.
Acaba con el desorden de casa en 15 minutos, paso a paso
Intentar ordenar toda la casa de una vez puede generar bloqueo. Por eso, este método propone completar un objetivo breve que ayude a reducir el volumen visual y aporte una primera sensación de avance:
- Empieza por el montón más fácil: Puede ser una silla con ropa, una bandeja de la entrada o una mesa auxiliar. No conviertas esa primera sesión en una reforma completa del espacio ni en una revisión de todos los armarios. El objetivo es que, al terminar, ese punto esté más despejado que antes.
- Programa 15 minutos: Un temporizador delimita la tarea y ayuda a que ordenar no se perciba como una obligación interminable. En ese tiempo no es necesario dejarlo todo perfecto; basta con avanzar. Si el montón es grande, se puede repetir el proceso otro día. La constancia de sesiones cortas suele resultar más sostenible.
- Retira primero lo que se puede tirar, reciclar o donar: Antes de decidir dónde guardar cada objeto, reduce el volumen. Retira envases, folletos, embalajes, papeles que ya no se necesitan o artículos que se quieren donar. Esta fase despeja sin requerir demasiada energía mental y permite distinguir mejor lo que realmente merece ocupar un lugar en casa.
- Devuelve a su sitio lo que ya tiene “casa”: Recoge los objetos que sí tienen un lugar claro y devuélvelos a él.
- Decide el destino de lo que no tiene lugar asignado: Los últimos objetos son los que requieren una decisión. Para resolverla, pueden servir dos preguntas:
- Si lo necesitara, ¿dónde iría a buscarlo?
- ¿Recordaré que lo tengo si lo guardo allí?
Si la respuesta no es clara, tal vez ese objeto no necesita un nuevo rincón, sino una revisión: puede estar pendiente de reparar, devolver, donar, reciclar o desechar.
¿Cómo evitar que el desorden vuelva a ocupar la casa?
El orden se mantiene mejor cuando guardar las cosas resulta más fácil que dejarlas en cualquier superficie. Por eso, la solución pasa por adaptar el entorno a los hábitos reales de quienes viven allí.
Crea una zona de aterrizaje cerca de la puerta
Una zona de aterrizaje es un espacio reducido para los objetos que entran y salen de casa. Puede incluir:
- Una bandeja para las llaves.
- Ganchos para bolsos, mochilas y abrigos.
- Una cesta para accesorios o paquetes pequeños.
- Una bandeja para la correspondencia y los papeles pendientes.
- Un lugar fijo para zapatos, si es un hábito habitual en la vivienda.
Busca un sustituto realista para la silla con ropa
La silla llena de prendas suele ser un síntoma de que falta una solución cómoda para la ropa que se ha usado, pero aún no está para lavar ni para volver directamente al armario.
Un perchero, varios ganchos, una balda, una cesta o una parte concreta del armario pueden funcionar como espacio intermedio. Lo importante es que esté cerca, sea accesible y no requiera doblar o clasificar cada prenda en ese momento.
Reserva una única bandeja para los papeles pendientes
Los documentos que requieren una acción son especialmente propensos a crear desorden visual. En lugar de repartirlos entre la mesa, la cocina, el recibidor y el escritorio, es preferible reunirlos en una única bandeja o carpeta.
Así será más fácil revisarlos, por ejemplo, una vez a la semana, para decidir qué se archiva, se responde, se paga, se digitaliza o se recicla.
Dedica cinco minutos al final del día
Una rutina breve de cinco minutos puede evitar que el desorden se acumule hasta convertirse en un problema mayor. El objetivo no es limpiar toda la casa, sino devolver a su sitio lo que se ha ido desplazando durante el día.
Sigue toda la información inmobiliaria y los informes más novedosos en nuestra newsletter diaria y semanal. También puedes seguir el mercado inmobiliario de lujo con nuestro boletín mensual de lujo.






Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta