En los días claros, el horizonte de Sotogrande (Cádiz) se despliega como un lienzo: a un lado, el Peñón de Gibraltar; al fondo, la silueta del norte de África; y, al otro costado, un faro que remata la composición como la firma de un pintor. Estas son las vistas que ofrecen las primeras ‘branded residences’ de la reconocida marca hotelera Fairmont, que ha construido 31 villas de lujo en un entorno privilegiado y que ya están a la venta con precios que superan los 10 millones de euros.
Sigue a idealista/news en el canal de Whatsapp
Las propiedades están repartidas en una parcela de 70.000 m2 que se asienta sobre una ladera, la cual está coronada por el edificio principal, el hotel, al que tendrán acceso todos los propietarios de estas 'branded residences', además de servicios personalizados.
Uno de los aspectos más destacados es el desnivel, que los arquitectos de dAAr Arquitectura han convertido en aliado para multiplicar las vistas y blindar la intimidad.
En idealista/news hemos tenido el privilegio de ver con nuestros propios ojos el resultado final del proyecto, ya que Ana Gavilanes, la responsable de la oficina de Colliers en Marbella -consultora que comercializa en exclusiva la venta de las villas- nos ha abierto las puertas de este increíble proyecto bautizado como Fairmont Residences La Hacienda.
“Estamos en una ubicación verdaderamente excepcional, que combina una primera línea de playa con una primera línea de golf y unas vistas espectaculares al Peñón de Gibraltar. No tienes la sensación de estar dentro de un resort hotelero”, describe Gavilanes.
'Branded residences' que superan los 1.000 m2 y superan los 10 millones
Las dimensiones de estas ‘branded residences’ se alejan de lo convencional. Las villas van desde los 336 m2 hasta superar los 1.100 m2. Todas se distribuyen en dos plantas y cuentan con piscina privada, jardín y vistas al mar y al golf, algunas también a Gibraltar o al faro.
Los precios comienzan en los 2,75 millones para las de cuatro dormitorios, que suman más de 200 m2 de terraza, jardín, piscina y zona exterior, aunque “aquí no podemos decir la más pequeña, porque todas son muy amplias”, bromea la representante de Colliers.
Las de cinco dormitorios en primera línea alcanzan los 500 m2 construidos, con jardines de 300 a 500 m2, y los precios escalan por encima de los 5 millones de euros.
La joya de la corona es la villa presidencial que cuenta con más de 1.000 m2, nueve dormitorios y una amplísima zona exterior. Pese a que todas las villas están finalizadas, esta se encuentra inmersa en un proyecto personalizado de diseño interior y que, aunque aún se desconozca el precio final, Gavilanes nos ha adelantado que saldrá al mercado con un precio que superará los 10 millones de euros.
El interiorismo, a cargo de Studio IBU, apuesta por acabados de gama alta, y las villas se entregan totalmente amuebladas.
La casa que ‘trabaja’ cuando su dueño no está
Aquí está la clave del modelo. Las villas están terminadas y operando: forman parte del inventario del hotel y se alquilan a sus huéspedes cuando el propietario no las usa. “Su propiedad está trabajando por ellos, gestionada por un operador de máximo nivel”, explica Gavilanes.
Ahora bien, la propiedad del inmueble solo da derecho al dueño a disfrutar de la villa durante 60 días al año, es decir, un total de dos meses. El tiempo restante, Fairmont tendrá el control de la vivienda y podrá ponerla a disposición de los turistas, aunque parte del dinero recibido por la cadena por la reserva retornará al propietario.
Para quien viva en ellas, el servicio es el de un cinco estrellas: seguridad 24 horas, spa, gimnasio, club infantil, pistas de pádel y restaurantes (entre ellos Dalmar, del chef con estrella Michelin Benito Gómez). Además, hay servicios a la carta de lo más doméstico y a la vez más lujoso: limpieza, comida a domicilio, descuentos en los hoteles Fairmont, e incluso un ‘buggy ‘para moverse por el complejo.
La cuota de mantenimiento se mueve entre 800 y 1.400 euros al mes, en función de la superficie. “Si comparas con una villa independiente en Sotogrande o Marbella, lo que cuesta el jardinero, el que te limpia la piscina o la seguridad 24 horas... es bastante más que razonable”, afirman desde Colliers.
En esta línea, el campo de golf que abraza el complejo figura entre los 100 mejores del mundo y en el top 25 de Europa. Además, cada propietario recibe una membresía de cinco años en el campo y la categoría Diamante del programa de fidelidad de Accor, el máximo nivel, válida en los más de 5.700 hoteles del grupo.
Un 15% vendido y comprador internacional
Colliers abrió la comercialización en junio de este año y ya tiene el 15% de las villas vendidas. El comprador es mayoritariamente internacional: principalmente europeo, aunque cada vez hay más estadounidenses y canadienses, que conocen bien la marca, ya que Fairmont es de origen norteamericano, nos recuerda Gavilanes.
Ana nos precisa: “Son personas de muy alto poder adquisitivo que tienen varias propiedades en el mundo. Esta no es ni su primera ni su segunda residencia, ni mucho menos. Valoran muchísimo la tranquilidad, el no tener que estar preocupándose. Lo que buscan es el 'peace of mind': que la casa esté cuidada y gestionada mientras ellos no están”.
El resort cuenta con otras 15 villas propiedad del hotel, de distinta tipología, que, junto a las 31 ‘branded residences’, se consolidan como las primeras villas de ultralujo de la reconocida marca hotelera en Europa, que ha elegido el exclusivo entorno natural que rodea a la localidad gaditana de Sotogrande.
Sigue toda la información inmobiliaria y los informes más novedosos en nuestra newsletter diaria y semanal. También puedes seguir el mercado inmobiliario de lujo con nuestro boletín mensual de lujo.










1 Comentarios:
Eso NO ES SOTOGRANDE, eso es La Alcaidesa que pertenece a La Línea de la Concepción y San Roque
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta