Contrató a un arqueólogo por unos montículos misteriosos y encontró la tumba de un rey anglosajón
El descubrimiento arqueológico en 1939 de la colina de Sutton Hoo asombró a Gran Bretaña. El terreno rural de Edith Pretty guardaba un túmulo funerario intacto. La identidad del ocupante de la tumba del siglo VII es atribuida por los investigadores al rey Rædwald de Estanglia. La propietaria contrató al arqueólogo Basil Brown para investigar unas elevaciones misteriosas del terreno. El esfuerzo desveló el enterramiento de un barco completo donde se encontró al difunto con ornamentos de oro de una belleza inigualable.