Los superricos ya no compran mansiones: quieren el barrio entero
Tener una mansión ya no es suficiente. Ni siquiera dos. La última aspiración de los grandes patrimonios en EEUU es hacerse con las propiedades vecinas para construir verdaderos complejos privados, con instalaciones que van desde enormes jardines propios, casas de invitados o muelles privados, sin olvidar canchas de pádel y hasta un spa. Un fenómeno que ya tiene nombre ‘landmaxxing’, un neologismo anglosajón que describe la búsqueda compulsiva de más terreno, más metros, más privacidad. Ken Griffin, Jeff Bezos o Larry Ellison son habituales en estas compras de grandes terrenos en busca de privacidad.








