Bajo las montañas del norte de Burgos, un río desaparece de la superficie para abrirse paso por uno de los paisajes subterráneos más sorprendentes de España.
Se trata de Ojo Guareña, que combina cuevas, simas, galerías de kilómetros de longitud y una historia humana que se remonta miles de años, con rutas que permiten descubrir desde una ermita excavada en la roca hasta salas sin acondicionar.
Un río que se esconde bajo tierra y crea el mayor laberinto subterráneo del país
El río Guareña lleva millones de años desaparecido. En el paraje conocido como 'El Sumidero', sus aguas se hunden bajo la superficie y trazan un recorrido invisible que ha esculpido más de 110 kilómetros de galerías, salas y simas conectadas entre sí.
Se trata del complejo kárstico más extenso de España y uno de los diez mayores del planeta. Protegido como Monumento Natural desde 1996, ocupa casi 14.000 hectáreas entre los municipios burgaleses de Merindad de Sotoscueva, Espinosa de los Monteros y Merindad de Montija.
Lo que distingue a Ojo Guareña de otros grandes sistemas kársticos es que el paisaje exterior y el mundo subterráneo están unidos. Sobre el macizo calizo crecen hayedos y encinas centenarias, mientras que debajo se despliega un dédalo de galerías que todavía no se han recorrido por completo.
Una ermita dentro de una cueva con pinturas de hace tres siglos
Tras un paseo de apenas 400 metros aparece la imagen más insólita del recorrido: una ermita construida dentro de la cueva, sin un solo muro exterior, donde la propia roca hace de bóveda y de nave.
La Ermita de San Tirso y San Bernabé ocupa un espacio que ya se frecuentaba siglos antes de convertirse en lugar sagrado. Las pinturas que decoran su bóveda natural, realizadas entre 1705 y 1877, representan escenas de los martirios y milagros de los santos titulares.
Junto a la ermita se encuentra la Pila del Santo, que recoge agua de filtración a la que la tradición atribuye propiedades curativas. Cada año, el sábado siguiente al 11 de junio, más de 3.000 romeros suben hasta aquí para participar en una celebración declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.
La visita, accesible para personas con movilidad reducida, permite descubrir también la antigua Sala del Ayuntamiento, una cueva convertida en sede de gobierno local donde el concejo de la Merindad celebró sus reuniones durante casi mil años.
La cueva sin acondicionar donde el agua cae 54 metros
Para quienes buscan algo más de aventura, la Cueva Palomera no tiene pasarelas ni luz instalada. Al inicio de la visita se entrega un casco con linterna y, a partir de ahí, el recorrido transcurre por una cueva prácticamente intacta a ocho grados constantes.
- Ruta corta: 1,5 kilómetros en poco más de dos horas, pasando por la Sala Edelweiss, la Galería Principal y la Sima Dolencias, donde el arroyo de Villamartín se precipita en una caída de 54 metros.
- Ruta larga: Suma la Sala del Cacique, así como la Galería Museo de Cera y se alarga hasta las cuatro horas.
- Requisitos: No hace falta experiencia en espeleología, aunque sí condición física para moverse por terreno irregular. La edad mínima para hacer estos recorridos es de 12 años.
Huellas de 4.000 años y herramientas de 70.000 bajo el mismo suelo
Ojo Guareña reúne 25 yacimientos arqueológicos que documentan presencia humana ininterrumpida desde el Paleolítico Medio:
- Cueva de Prado Vargas: Herramientas de piedra talladas de hace 70.000 años.
- Galería de las Huellas: Pisadas fosilizadas de más de cuatro milenios de antigüedad.
- Cueva Palomera: Pinturas rupestres de 10.000 años.
- Ermita de San Tirso y San Bernabé: Pinturas murales del siglo XVIII, la capa más reciente de esta historia.
@wildsoultravellers ¿Sabías que dentro de Ojo Guareña hay una ermita excavada directamente en la roca? 🤯⛪ Un lugar donde la naturaleza y la historia se mezclan bajo tierra: más de 100 km de galerías y una ermita que parece sacada de otro mundo. A nosotros nos pareció una locura, ¿lo conocías? #burgos #turismoburgos #ojoguareña #escapadarural #pueblosmagicos ♬ Little Things - Adrián Berenguer
¿Cómo organizar la visita?
Las entradas para ambas cuevas deben reservarse online con antelación, especialmente en verano y durante los fines de semana de primavera:
- Precio: Cueva de San Bernabé 4,50 euros por adulto; Cueva Palomera 20 euros por persona (recorrido corto).
- Punto de partida: Casa del Parque, en Quintanilla del Rebollar, a siete kilómetros.
- Cómo llegar: Desde Burgos capital, por la BU-562, algo menos de hora y media.
- Dónde comer: Asador Cueva Kaite, el más próximo al recinto, cocina regional a buen precio.
- Mejor época: En primavera y otoño, con los hayedos en su mejor momento y las cuevas con una temperatura constante.
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