El truco para freír en casa sin que el olor se quede durante horas
El olor a fritura es un invitado tenaz: se queda en la cocina, salta al pasillo y acaba en las cortinas. Lo que en el plato es un placer, en el sofá se convierte en un problema. La buena noticia: hay formas simples de evitar que el aroma se instale.