Información sobre vivienda y economía

Las hipotecas largas favorecen al banco y las cortas, a ti

Una de las decisiones que debemos tomar cuando vamos a firmar nuestra hipoteca es el plazo del préstamo. El banco nos dará por defecto un plazo largo (30 años o incluso 40 años), por dos motivos fundamentales:

- Cuanto mayor sea el plazo, menor es la cuota a pagar, y por lo tanto mejor ratio de capacidad de pago tendrá el cliente (más fácil será pagar la cuota)

- Cuanto mayor sea el plazo, mayores ingresos para el banco vía intereses

Veamos cuál es el impacto del plazo en el importe total a pagar con un ejemplo de una hipoteca de 150.000€ a un tipo medio del 5% (para todo el período):

Si establecemos por ejemplo un plazo de 25 años, la cuota mensual será de 877€, lo que significa que acabaremos pagando un total de 263.066€

Si en cambio decidimos alargar el plazo a 30 años, nos reduciremos nuestra cuota mensual en un 8% (a 805€), pero a cambio de pagar un 24% más de intereses, y acabaremos pagando un total de 289.884€ (26.818€ más), es decir casi el doble del importe del préstamo, por la carga de los intereses (esto sin contar las comisiones y gastos iniciales)

Dicho de otro modo: alargar el plazo de la hipoteca es un mal negocio!


¿Por qué se produce este incremento de costes?

Los sistemas de amortización de la gran mayoría de los préstamos hipotecarios se basan en el llamado “método de amortización francés”, por el cual durante los primeros años se pagan más intereses que capital

En el siguiente cuadro se puede ver la distribución de pagos de la cuota, para el ejemplo anterior a 30 años:



 

Si analizamos cuánto hemos pagado después de 15 años, nos damos cuenta de que hemos pagado un total de 144.941€  - casi el 100% del importe original del préstamo – pero únicamente hemos amortizado el 32%, el resto han sido pagos de intereses

Entonces, ¿qué debo hacer?

Como máxima a cumplir, se debe buscar el menor plazo posible, pero siempre asegurándose que no nos estamos ahogando demasiado con la cuota, y además debemos simular la cuota en caso de una subida del Euribor, para que no nos llevemos sorpresas en las futuras revisiones de tipos

Adicionalmente, las amortizaciones anticipadas deben ir siempre orientadas a reducir plazo, no cuota, precisamente para que el dinero vaya destinado a pagar más capital y menos intereses

En idealista ponemos a tu disposición un simulador de hipotecas para que puedas analizar tu caso en detalle

Si quieres que te asesoremos y ayudemos sin compromiso alguno, envíanos tus datos de contacto y el equipo de idealista.com/hipotecas te atenderá y resolverá todas tu dudas


Visitar idealista hipotecas: mejoramos la oferta de tu banco, en minutos


 

 

Noticias relacionadas:

Con la dación en pago los bancos recortarían las hipotecas al 50% del precio de la vivienda, según Fernández-aceytuno

Bankinter aprovecha el revuelo y lanza la primera hipoteca que acepta explícitamente la dación en pago

Publicidad

Recibe nuestra selección de noticias en tu mail