GTRES
Aunque las aguas vuelven poco a poco a su cauce, durante unos días París se ha convertido en Venecia. El Sena dio un buen susto a los habitantes de la capital francesa con su mayor crecida en los últimos 30 años. Por suerte, la lluvia ha dado tregua durante el fin de semana y no ha habido que lamentar grandes daños, aunque las incesantes precipitaciones llegaron a amenazar edificios tan emblemáticos como el Museo del Louvre o el de Orsay. Las imágenes que han dejado las inundaciones son espectaculares.
Publicidad
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES
GTRES






Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta