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Nuevo perfil de inquilino en EEUU: más mayores, con mejores salarios y con hogares más grandes

Gtres
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Autor: Redacción

La buena situación económica ha supuesto, sin embargo, un incremento de los precios de la vivienda a la venta que está impidiendo a muchas familias con buenos sueldos comprar una propiedad. Estos hogares de clase media alta acceden entonces a las mejores casas del mercado del alquiler, empujando al resto de hogares, más humildes, hacia una menor oferta. Además, esta mayor demanda hacia los pisos asequibles está suponiendo un incremento de las rentas, según el informe del Joint Center for Housing Studies (Centro Conjunto de Estudios de Vivienda) de la Universidad de Harvard.

Dando por hecho de que la compra de una vivienda en propiedad no es posible para los hogares más humildes, el aumento de la demanda de familias que buscan una casa de alquiler les está complicando su situación para poder encontrar una vivienda asequible. El perfil del inquilino medio ha evolucionado en los últimos años, y ahora se pueden encontrar familias con buenos ingresos que deciden alquilar frente a la compra, que pueden arrendar las mejores casas del mercado.

Según el estudio, el perfil de la familia tipo americana que compra una casa en propiedad se está pasando al alquiler. Es decir, aquellos hogares con sus miembros entre los 35 y los 55 años ha crecido de forma paulatina entre 1994 y 2019 -4,5% entre 35 y 44 años, y de hasta un 5,3% de personas de 45 a 54 años-. Además, el número de familias con hijos que alquilaron se disparó un 14% entre 2004 y 2018, a un total de 5,9 millones.

El porcentaje de hogares en alquiler que ingresó 75.000 dólares o más en 2019, unos 69.230 euros al cambio actual, alcanzó el 22%, el más alto registrado en los últimos años. De hecho, entre 2010 y 2018, el número de hogares con estas características se ha incrementado un 45% en estos nueve años. Por el contrario, el número de hogares en alquiler con ingresos más bajos, menos de 30.000 dólares/año (cerca de 27.700 euros al cambio actual), disminuyó en un 5%, cerca de un millón de hogares.

Aumento de la tasa de esfuerzo para pagar las rentas

Pese al cambio de perfil del inquilino, y su mayor capacidad de ingresos, también se ha incrementado el número de hogares que dedica más de un 30% de su salario en el pago del alquiler, lo que pone en riesgo su economía familiar. En 2018, y según el estudio de Harvard, había 6 millones de inquilinos más con una mayor tasa de esfuerzo que en 2001.

En total, 20,8 millones de estadounidenses pagan más de un 30% de su salario en las rentas del alquiler. Y de ellos, 10,9 millones se encuentran en una situación severa, dedicando casi el 50% de sus ingresos a pagar el alquiler.

El mayor aumento de estas tasas de esfuerzo se produjo en los rangos de ingresos de 30.000 y 44.999 dólares/año (5,4%) y entre los 45.000 y 74.999 dólares/año (4.3%)

Este aumento de la capacidad de gasto de los inquilinos también ha cambiado el perfil del tipo de vivienda que más se alquila: grandes apartamentos y casas unifamiliares, con un aumento en su demanda desde 2008 del 87%. La vivienda en áreas urbanas y caras ha aumentado para aquellos que ya no quieren comprar. La nueva oferta de pisos en las zonas céntricas ofrece grandes comodidades con precios fuera de alcance de los hogares con ingresos medios.

El precio del alquiler medio de un apartamento sin amueblar a finales de julio del año pasado fue de 1.620 dólares/mes, casi 1.500 euros al cambio actual, lo que supone un 37% más que los precios registrado en 2000, ajustando la inflación.

Al factor de las rentas altas y la edad de los arrendadores en el mercado del alquiler se une la situación de la construcción de nuevos apartamentos y casas unifamiliares para alquilar, que impide aumentar lo suficiente la escasa oferta de viviendas en arrendamiento asequible.

La construcción de viviendas para alquilar se encuentra cerca de los niveles más altos vistos en las últimas tres décadas. Solo en 2018, último año con datos, se levantaron 374.100 unidades para arrendar.

Pero pese a estas cifras, el mercado todavía pide más actividad para la construcción de vivienda asequible. Entre 2012 y 2017, los pisos con alquileres por más de 1.000 dólares al mes aumentaron en 5 millones, mientras que aquellos alquileres más asequibles, por debajo de los 600 dólares, se redujo en 3,1 millones. El stock de hogares a precios asequibles se ha reducido del 33% en 2012 al 25% en 2017. Las promociones se concentran en las zonas donde se van a pedir rentas más altas.