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Bienvenidos a la única biblioteca inclinada de España (y quizá del mundo)

Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

En el norte de Madrid, frente al hospital Ramón y Cajal –en la calle Sangenjo 38 de Madrid–, existe una biblioteca que no solo atrae amantes de los libros sino amantes de la arquitectura. Quieren ver la única biblioteca inclinada de España (y quizá del mundo).

Pero no porque la estructura exterior del edificio tenga formas trapezoidales. Como esas hay muchas. Más bien se trata de la planta primera de la biblioteca, donde está ubicada la sala de lectura. Cualquier persona que la visite diría que aquel día el arquitecto había bebido algo de alcohol porque sencillamente está inclinada.

Y no una leve inclinación. Se trata de una notable inclinación hasta el punto de que cuando las bibliotecarias intentan poner en las estanterías los libros devueltos por los lectores el carito que usan se desliza cuesta abajo si tienen el descuido del soltarlo.

Los estudiantes de esa sala de lectura están sentados a alturas diferentes aunque estén en la misma mesa. Pero no solo es la primera planta la que está diseñada de forma irregular. Toda la biblioteca es así: desde los baños hasta las escaleras.

¿Y a quién se le ocurrió este curioso diseño? Es fruto del arquitecto Andrés Perea Ortega (1940). La biblioteca se terminó de construir en 1998 y ese mismo año recibió el Premio de Urbanismo, Arquitectura y Obra Pública del Ayuntamiento de Madrid. Se inauguró en 2000.

Un crítico especialista en arquitectura admiró entonces la obra de Perea, dedicándole un artículo en ‘El Mundo’. “Los suelos y los techos también se inclinan suavemente y toda la biblioteca parece un manifiesto contra la ortogonalidad, en una línea que tiene relación con los deconstructivismos de la década, sin que la intencionalidad sea la de seguir una moda”, decía.

Nacido en Bogotá, y de padres españoles (vascos), Perea ha realizado muchos trabajos en su estudio de arquitectura de Madrid, desde rehabilitación de hospitales, hasta reformas de iglesias. Pero sin duda, el que ha atraído más la atención de profesionales de todo el mundo, es la biblioteca trapezoidal, donde el lector tiene la sensación de haber entrado en un sueño de líneas relativas.