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Bibliotecas por el mundo: diez edificios increíbles que despertarán tus ganas de leer

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Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Para cualquier amante de la lectura, una biblioteca es un santuario. Perderse entre estanterías repletas de libros, rodeado de ese silencio tan característico mientras disfruta del singular aroma del papel, es una suerte de retiro mental muy placentero que solo algunos lugares consiguen transmitir.

En casi todas las ciudades del mundo se erige al menos un edificio que guarda buena parte del conocimiento de esa tierra, y gran parte de las veces ese inmueble se aleja del estilo arquitectónico de la zona – el que suelen tener, por ejemplo, los chalés de una urbanización o un bloque de oficinas - para producir ese halo y esa atmósfera que debe acompañar a la lectura.

 

Las bibliotecas pueden tomar la forma de un castillo, un palacio, un laberinto o hasta un OVNI. Todo vale. He aquí una muestra de las más increíbles.

 

La biblioteca de la Abadía de St. Gallen (Suiza)

 

Fundada en el año 719, es considerada la biblioteca más antigua de Suiza. Cuenta con una colección de 160.000 volúmenes, junto a una serie de manuscritos que datan del siglo VIII. Naciones Unidas proclamó la biblioteca del monasterio como Patrimonio Mundial en 1983, y a pesar de que los suizos no pueden llevarse un libro a casa, el santuario está abierto a cualquier amante de la lectura.

 
 
 

 

Sir Duncan Rice Library (Escocia)

 

Si hay algo de lo que se debe sentir orgullosa la Universidad de Aberdeen es de su biblioteca. Con 15.500 metros cuadrados construidos, la enorme escalera de caracol que hay en el centro del edificio atrae tanto a empollones como a aquellos que se acercan a la biblioteca a socializar. Inaugurada en 2012 por la propia Reina de Inglaterra, cuenta con una de las mayores colecciones del mundo. Entre sus obras se encuentran rarísimos manuscritos del siglo XIII.

 
 
 

 

La biblioteca de la Abadía de Admont (Austria)

 

La biblioteca-monasterio más grande del mundo llama la atención por su arquitectura barroca y las estatuas que acompañan a los libros. Terminada en 1776, el edificio tiene una altura de once metros y en su techo encontramos frescos del artista Bartolomeo Altomonte. Unas pinturas que, de acuerdo con el autor, representan los pasos que sigue el hombre para explorar el pensamiento y el lenguaje, desde las ciencias hasta la “Divina Revelación”.

 
 
 

 

La biblioteca José Vasconcelos (México)

 

Diseñada por el arquitecto mejicano Alberto Kalach, fue inaugurada en la primavera de 2006 y ha sido reconocida desde entonces como una de las bibliotecas más modernas del mundo. Además de poseer una colección de 580.000 obras y unos 450 ordenadores, el recinto también cuenta con un inmenso jardín que aloja 60.000 ejemplares de 168 especies diferentes de plantas y animales. Recomendada para todos aquellos que suelen disfrutar de la lectura al aire libre.

 
 
 

 

La biblioteca Lyuan (China)

 

En la pequeña localidad de Huairou, a las afueras de Pekín, se encuentra una de las bibliotecas más ecológicas del mundo. A diferencia de otras muchas, construidas con ladrillos, la obra del arquitecto Li Xiaodong está hecha con 40.000 palos de madera. Sí, lees bien: palos de madera que conforman un edificio de dos pisos, de 175 metros cuadrados. Un material fácil de reemplazar y un buen lugar para que los pájaros aniden.

 
 
 

 

La biblioteca municipal de Stuttgart (Alemania)

 

Las nueve plantas que conforman la obra del arquitecto coreano Eun Young Yi son el centro intelectual y cultural de los alemanes residentes en Stuttgart. Con 11.500 metros cuadrados de superficie útil y unos cuarenta metros de altura, tanto el exterior como el interior del edificio parecen sacados de un anuncio de detergente. Según incide la luz, la biblioteca ofrece un aspecto blanco incandescente por el día, y adquiere un color azul cuando llega la noche gracias a la iluminación artificial.

 
 
 

 

La biblioteca de San Lorenzo de El Escorial (España)

 

En nuestra propia tierra se levanta una de las bibliotecas más bonitas, mejor consideradas a nivel internacional. Encargada por Felipe II tras descubrir que nuestro país todavía no contaba con una biblioteca pública, fue construida a mediados del siglo XVI. En su interior se guardan cerca de 50.000 volúmenes, entre los que destacan colecciones de manuscritos árabes, hebreos y latinos.

 
 
 

 

La Tripitaka Koreana (Corea del Sur)

 

En otro monasterio, el de Haeinsa, se guarda el tesoro más grande del budismo: la Tripitaka Koreana, una compilación de escrituras en torno a Buda que datan de 1251, propuestas por la UNESCO en 2007 como Patrimonio Documental. Todo un legado que custodian los monjes entre altas estanterías de madera en un ambiente de lo más sosegado.

 
 
 

 

La biblioteca Sandro Penna (Italia)

 

Presentada como la versión rosa de la nave de E.T, este disco ha sido diseñado por el estudio Italo Rota como encargo del ayuntamiento de Perugia. La biblioteca es un edificio insonorizado que emplea una combinación de luz natural y artificial, además de utilizar colores para decorar el suelo, con tonos de lo más informales y relajantes.

 
 
 

 

La biblioteca Joanina (Portugal)

 

También un rey, Juan V, fue el encargado de ordenar la construcción de la biblioteca de la Universidad de Coimbra, en la localidad portuguesa del mismo nombre. Terminada en 1728, el edificio se levantó sobre las ruinas de una antigua prisión, que había sido construida a finales del siglo XIV. Obra del arquitecto Gaspar Ferreira, es considerada una de las bibliotecas barrocas más originales y espectaculares de Europa.