Aunque no es lo habitual, algunas personas viven de alquiler sin un contrato de arrendamiento de por medio. Ahora bien, ¿es esto legal? ¿Cuáles son los riesgos de vivir de alquiler sin contrato? Resolvemos todas las dudas.
¿Es legal alquilar un piso sin contrato?
Se puede vivir de alquiler en un piso con un contrato verbal, sin un contrato escrito de por medio. Esta posibilidad viene recogida en el artículo 1547 del Código Civil. Sin embargo, es algo que entraña un alto riesgo para las partes, ya que, en caso de conflicto, todo quedará supeditado a la versión de los implicados.
Cuando no se ha pactado una duración concreta o esta es indeterminada, el contrato se entiende celebrado por un año, sin perjuicio de las prórrogas obligatorias previstas en la ley.
Riesgos y consecuencias del alquiler sin contrato
Los principales riesgos de vivir en un piso de alquiler sin contrato escrito son:
- Dificultad para demostrar las condiciones: puede ser más complicado acreditar la renta, las condiciones pactadas o quién debe asumir determinados gastos. Conviene conservar recibos, transferencias y mensajes.
- Problemas para actualizar la renta: si no existe un documento que recoja el pacto de actualización, puede ser más difícil demostrar las condiciones acordadas.
- Problemas con la fianza: la ausencia de contrato puede dificultar acreditar cuánto se entregó, cuándo comenzó el alquiler o el estado de la vivienda, algo crucial para la devolución de la fianza. Para evitar conflictos, es recomendable redactar un contrato con inventario, con fotografías y una descripción del inmueble.
Multas por alquiler sin contrato
El alquiler de una casa sin contrato es legal siempre que se cumpla la ley: depositar la fianza en la entidad indicada y declarar los ingresos obtenidos en la Renta. De lo contrario, existe el riesgo de sanciones, que van desde el 50 hasta el 150% de la cantidad no declarada.
¿Qué derechos tiene un inquilino sin contrato?
El hecho de que el alquiler sea verbal no elimina los derechos que reconoce la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) al inquilino. Entre ellos están:
- No aceptar subidas de renta por encima de la ley o si no está pactado en el contrato.
- Derecho a usar y disfrutar de la vivienda sin ser perturbado.
- Derecho a solicitar las reparaciones necesarias para un correcto uso y disfrute de la vivienda.
- Ejercer, cuando corresponda, el derecho de adquisición preferente.
- Derecho a realizar reformas de adaptación de la vivienda en caso de discapacidad suya o de su cónyuge.
- Derecho a contar con la duración mínima del alquiler y a disfrutar de las prórrogas establecidas en la LAU.
¿Cómo regularizar un alquiler sin contrato?
Bastaría con que inquilino y propietario acepten redactar un contrato de arrendamiento por escrito en el que se refleje la fecha de inicio real, la renta mensual actual, la forma de pago, el reparto de gastos, cláusulas, etc.
Además, conviene adjuntar al nuevo contrato documentos que sirvan para respaldar la existencia de un contrato previo, aunque sea verbal. Por ejemplo, transferencias bancarias, recibos, correos electrónicos o mensajes de WhatsApp.
Si una de las partes se niega a formalizar esta nueva realidad por escrito, el contrato de alquiler verbal primigenio seguirá siendo válido, aunque entraña más riesgos.





Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta