Cada español cambia de domicilio, de media, cuatro veces en su vida. Calcular a ojo los contenedores necesarios para el traslado puede llegar a ser un quebradero de cabeza aún mayor que la propia mudanza. En el caso de una familia promedio de tres miembros que se vaya a trasladar desde un hogar de dos habitaciones y 75 metros cuadrados necesitarán 43 cajas en total: 9 grandes, 19 medianas y 15 pequeñas. O que todas ellas sumen un volumen total de 8,3 metros cúbicos.
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Pero hay factores que aumentan exponencialmente la cantidad de cajas necesarias para la mudanza. El principal, los años que se haya habitado el domicilio de origen ya que, con el paso del tiempo, se tiende a almacenar cada vez más cosas por el apego que estas producen. En este caso el tamaño de la casa es determinante. Por ejemplo, si mide 170 metros cuadrados, harían falta unas 70 cajas de un volumen total de 13,4 metros cúbicos. Pero si se trata de un minipiso de 35 metros bastarían 29 unidades (5,7 m³). Contar con trastero o garaje también aumenta el número de objetos a transportar.
Otros factores determinantes que aumentan la dificultad de este cálculo son los libros, la ropa o el menaje de una cocina bien equipada (cafetera, robot, amasadora, vajilla completa...). O los objetos frágiles como figuras de cristal o porcelana ocupan mucho espacio debido a que necesitan embalaje individual, como, por ejemplo, papel de burbujas.
En el caso de la familia que sirve como ejemplo al principio del texto, si esta ha acumulado muchos libros a lo largo de su vida, el número de cajas se elevaría a 56. Si, por el contrario, tienen una mascota como un perro o un gato, habrá que sumar hasta cuatro cajas más.
Calculadora especializada
Afortunadamente en el mercado hay herramientas que facilitan esta tarea. Es el caso de la calculadora de cajas diseñada por la empresa TeleCajas, especializada en este segmento de mercado. Este ítem permite introducir datos de la vivienda como metros cuadrados, número de dormitorios, personas que viven en el inmueble y tiempo acumulado en la vivienda. A partir de esa información, el usuario puede ajustar su nivel de pertenencias, añadir un margen extra de seguridad e indicar características especiales como cocina equipada, muchos libros, trastero o garaje, mucha ropa o mascotas.
Además de la estimación inicial, TeleCajas recomienda aplicar un margen de seguridad del 10 % al 15 % para cubrir imprevistos, etiquetar las cajas por estancia y prioridad, e incluir desde el principio cinta adhesiva y material de protección.
Cada embalaje cumple su función
No todas las cajas sirven para meter cualquier cosa. Los expertos en mudanzas recomiendan usar las pequeñas (con medidas de aproximadamente 30x30x30 cm.) para almacenar objetos pesados como libros, discos, herramientas, vajilla o botellas, ya que son fáciles de transportar sin sobreesfuerzo.
En el caso de las medianas (45x45x45 cm), son las más versátiles, ideales para pequeños electrodomésticos, juguetes, objetos de decoración y menaje de cocina envuelto en papel de burbujas.
Las cajas grandes (60x45x45 cm o más) quedarían reservadas para objetos voluminosos pero ligeros, como ropa, almohadas, mantas, peluches o pantallas de lámpara. Nunca se deben llenar, advierten los expertos, de objetos pesados, ya que el fondo podría ceder.
El 'checklist' del embalaje
Antes de iniciar el proceso de mudanza conviene seguir un orden. En primer lugar. reunir el material antes de empezar: cajas de varios tamaños, cinta de embalar ancha, papel de burbujas, papel de periódico y rotulador permanente.
Se debería empezar por las habitaciones que menos se usan (trastero, cuarto de invitados) y dejar para el final cocina, baño y dormitorio principal. Conviene poner siempre los objetos más pesados en el fondo de la caja y los frágiles encima, con relleno entre medias. Tampoco es bueno dejar huecos en las cajas y es mejor llenar los espacios vacíos con ropa, trapos o papel arrugado para evitar que el contenido se mueva.
Etiquetar cada caja con la estancia de destino y una palabra clave del contenido ("cocina", "ropa de cama"...) ayudará en los primeros días del nuevo domicilio. También será conveniente marcar en rojo la palabra 'frágil' en las cajas que lo necesiten. Tanto en los cuatro laterales como en la tapa.
Por último, no está de más preparar una caja 'de primera noche' con lo esencial para el desembarco en el nuevo hogar. Debería contener cargadores, medicación, documentos, muda de ropa y artículos de aseo. Será lo último que se cargue y lo primero que se abra.
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